El Reino Unido enfrenta una severa crisis de combustible en medio de la escalada del conflicto en Medio Oriente, con reportes de gasolineras sin suministro y largas filas de automovilistas que buscan abastecerse ante el temor de una escasez prolongada.
De acuerdo con reportes de marzo de 2026, hasta el 90% de las estaciones de servicio en algunas zonas del país han registrado problemas de abastecimiento, mientras conductores forman filas de decenas de vehículos para intentar cargar gasolina.
La situación se da en medio de las tensiones entre Estados Unidos, Israel e Irán, que han provocado temores por el suministro energético global tras ataques y amenazas que afectan rutas estratégicas de transporte petrolero.
Uno de los principales focos de preocupación es el Estrecho de Ormuz, un paso marítimo clave por donde circula una parte significativa del petróleo mundial. La posibilidad de interrupciones en esta ruta ha provocado un fuerte aumento en los precios del crudo y preocupaciones por el suministro internacional.
En diversas estaciones de servicio del Reino Unido se han colocado carteles de “sin combustible” o “fuera de servicio”, mientras las autoridades han pedido a la población evitar compras de pánico para no agravar la situación.
Especialistas advierten que el conflicto en Medio Oriente podría impactar la seguridad energética europea, ya que muchos países dependen en parte del petróleo proveniente del Golfo Pérsico.
El episodio revive temores sobre la vulnerabilidad del sistema energético británico, aunque autoridades subrayan que la crisis actual está relacionada con las tensiones geopolíticas de 2026 y no con la crisis de suministro registrada en 2021 tras el Brexit.






