Disminuye 2.6 puntos percepción de inseguridad

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Disminuye 2.6 puntos percepción de inseguridad

Por El Soberano | miércoles, 23 de octubre del 2019.

Aunque los medios tradicionales no lo publiquen en primera plana, la percepción de inseguridad en México disminuyó 2.6 puntos porcentuales, es decir, pasó de 73.9% en junio de 2019 a 71.3% en septiembre de este año, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI que se hizo pública el pasado 16 de octubre. El dato no es un asunto menor. El propio Instituto, el más creíble en términos estadísticos, señaló que se trató de un “cambio estadístico significativo”. Y para el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, es importante socializarlo. Las ciudades con mayor disminución de la percepción de inseguridad son, por ejemplo, Manzanillo, Colima de 81.9% a 67.6%, que es considerado uno de los más violentos por la tendencia que se ha generado desde el sexenio de Enrique Peña Nieto. En el caso de Mexicali, Baja California la percepción de inseguridad pasó de 68.6% a 58.1%; Saltillo, Coahuila, del 44.7% al 32.3%; Piedras Negras, Coahuila de 55.3% a 41.6% y Tapachula, Chiapas de 92.3% a 85.6%. En el caso de la Ciudad de México también existió una disminución considerable: en la región norte de la ciudad, pasó de 86.8% a 77.8%,  en la región sur de 85.6% a 69.0% y en la región poniente de 82.9% a 73.5%. El índice de letalidad Otro cambio significativo en la política de seguridad, resaltó el Presidente, es que ahora no se da la orden de ajusticiar. Y es que en tres años de gobierno de Felipe Calderón,  160 militares y marinos fueron asesinados. “Era una guerra. Eso es lo que añoran”, lamentó el mandatario. En cambio, en la nueva administración mostró un índice de letalidad de -88, en el que han muerto 123 personas y se han registrado 177 detenidos y 34 heridos en 204 enfrentamientos. Esto significa que las detenciones son más que las muertes.   Sin embargo, el Presidente ponderó que el cimiento principal para llegar a la paz es otorgar bienestar material y espiritual a la población. “Cuesta trabajo que se entienda porque se optó sólo por atender los efectos y no las causas. Todo lo querían resolver con el uso de la fuerza y esa estrategia resultó fallida”.  

Por El Soberano | miércoles, 23 de octubre del 2019.

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