¿A qué están expuestos los candidatos?

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¿A qué están expuestos los candidatos?

Por Pluma Invitada | viernes, 16 de abril del 2021.

Por: Emmanuel Moya

El 6 de junio tendremos las elecciones intermedias más grandes de nuestra historia, porque se renovarán 20,792 cargos de elección popular. Están en juego 15 gubernaturas, además de que se elegirá la totalidad de la Cámara de Diputados a nivel federal; se renuevan también los Congresos locales, 1926 presidencias municipales en 29 estados y las 16 alcaldías de la CDMX. 

Estas acciones están sujetas a varias reglas que ahora son más difíciles de romper; es decir, los delitos electorales contemplan diversas multas y penas que la Fepade podrá perseguir de oficio incluso con penas privativas de libertad de hasta 9 años de cárcel. 

Ahora bien, la Fiscalía Electoral define a los delitos electorales como aquellas acciones u omisiones que lesionan o ponen en peligro el adecuado desarrollo de la función electoral y atentan contra las características del voto que debe ser universal, libre, directo, secreto e intransferible.

Pero ¿a qué están expuestos en materia de delitos los candidatos a algún cargo de elección popular este domingo 6 de junio? 

Los candidatos deben cuidarse para no incurrir en sanciones administrativas, multas, cárcel, porque incluso los partidos podrían perder su registro. Esto dependerá de la conducta tipificada en que se incurra, así como del monto con el que la misma sea cometida, además de las condiciones del sujeto activo, como es un empleado público del propio Instituto Electoral de la entidad federativa donde se lleve a cabo la elección. 

La mayoría de los candidatos son ciudadanos ‘normales’ —por así decirlo— pero también vemos futbolistas, artistas y políticos chapulines que brincan de un puesto a otro con tal de “agarrar un hueso”, como comúnmente se llama a quienes brincan de un partido a otro  y a todo aquel personaje comprado solo para atraer el voto a como dé lugar —pero sin experiencia y siendo manejado desde las altas esferas como un títere—. En todos los casos anteriores, están ejerciendo su derecho plenamente aunque a algunos no nos parezca del todo ético.

Ahora bien, de lo que sí deben estar conscientes hoy los contendientes es que las cosas ya no pintan como antes: robar dinero del erario y de las propias campañas para las que se compite conlleva una gran responsabilidad y sanciones severas. La Ley General en Materia de Delitos Electorales, reglamentaria del artículo 73, fracción XXI de la Constitución, define a un candidato como: ciudadanos registrados formalmente como tales por la autoridad competente. 

Con los antecedentes que tenemos en la historia política de nuestro país, esperemos que no se repitan —con la naturalidad de siempre— escenas de candidatos y sus equipos de campaña entregando despensas o dinero en efectivo; embarazo de urnas; tarjetas rosas; ordeña de urnas, o —como dice el Presidente— dando “frijol con gorgojo” a cambio del voto.

Por si fuera poco, para este año se estableció un máximo de gastos de campaña de 1 millón 648 mil 189 pesos para las 300 diputaciones federales, de conformidad con el Acuerdo por el que se fijan los topes máximos de gastos de precampaña y campaña por precandidato y candidato para el Proceso Electoral Federal 2020-2021, sumado a los cargos para alcaldes, presidentes municipales y 15 gubernaturas, donde el gasto más alto para estos últimos se da en Sonora con un tope de 85 millones 311 mil 342 pesos.(1)

El Código Penal Federal y la Ley General en materia de Delitos Electorales establecen multas y penas dependiendo del delito que se trate, agravando las sanciones para el caso de servidores públicos encargados de alguna función electoral. Si se pretende llevar las cosas con poca transparencia y con el descaro de comprar la voluntad del Pueblo, esta vez no será tan fácil: ahora cada ciudadano tiene un celular, por tanto puede denunciar estas futuras acciones y previendo ello, resulta muy extraño que —desde ahora— el INE haya tomado postura, afectando al partido en el poder y no siendo un árbitro imparcial. El pretexto de su “autonomía” le da la libertad de hacer lo que quiera; a pesar de ello, los ciudadanos seremos los mejores vigilantes para que la democracia se lleve con el elemento más valioso que tiene “la transparencia” pues, como decía Octavio Paz: “Una nación sin elecciones libres es una nación sin voz, sin ojos y sin brazos”. No permitamos que se roben la voluntad del Pueblo de México. 


  (1) Portal de Animal Político: https://www.animalpolitico.com/elsabueso/topes-campana-diputados-gobernadores/


@emmanuel_moya_
Maestro en Políticas Anticorrupción. Constitucionalista y penalista. Especialista anticorrupción y seguridad.

Por Pluma Invitada | viernes, 16 de abril del 2021.

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