El resumen del asesinato y la desestabilización con supuestas bombas en distintos planteles que está golpeando la UNAM lo definió a la perfección la “Rayuela” del diario La Jornada del 30 de septiembre del presente “¿De dónde viene la siembra del miedo en la UNAM? ¿Qué pretende? ¿A quién beneficia?”
El lamentable asesinato de un estudiante del CCH Sur por un alumno “irregular” del plantel pone de nuevo en entredicho lo que puede y no puede hacer la policía en los planteles de la Máxima Casa de Estudios. ¿Por qué habría de estar impedida para actuar en un asunto de seguridad pública? La Autonomía tiene que ver con la gestión, con la libertad de cátedra y en cómo se destina el presupuesto que se le asigna entre otros. Pero, si entra una persona armada a un plantel con la manifiesta intención de causar daño a otros estudiantes, ¿Qué parte de la Autonomía Universitaria se ve violada si la policía ingresa al plantel a impedir una agresión?
Ojo, no estoy hablando de las flagrantes violaciones a la Autonomía universitaria que antaño cometieron el Ejército o grupos de choque, ya sea en el 68, el 71, o el Ejército disfrazado de PFP que ingresó a romper la huelga el 6 de febrero del 2000, llegando incluso con más de 400 órdenes de aprensión y detuvieron a centenares de líderes estudiantiles, incluido al icónico “Mosh”.
A pesar del lamentable asesinato del estudiante y los gritos desaforados de la oposición exigiendo (una vez más) que la presidencia se erija como un Estado policial, las autoridades llamaron a la calma y en vez de reaccionar de forma violenta o represiva, abrieron líneas de atención psicológica, se mandaron mensajes hacia las familias para que cuiden a sus hijos y controlen en la medida de lo posible lo que estos consumen en redes sociales. La violencia es un tema complejo y de muchísimas aristas y no es con más policías como se solucionará.
La fórmula de “abrazos, no balazos” ha logrado resultados contundentes en todo el país. La tasa de crímenes sigue disminuyendo, sobre todo los de alto impacto. Ese debe de ser el camino a continuar.
En la misma sintonía, pero en otra pista, se revisa la figura del fuero constitucional a funcionarios que cuentan con esa protección, a saber: la Presidenta de México, legisladores locales y federales, ministros y magistrados, gobernadores, secretarios de Estado y la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México entre otros.
¿Cuál era la esencia del fuero? Proteger a los legisladores en sus dichos para que no pudieran ser castigados-encarcelados por sus opiniones.
Belisario Domínguez fue asesinado en el panteón de Xoco (a un costado de lo que hoy es la Cineteca Nacional), y su lengua le fue mutilada por sus dichos en contra del “Chacal” Huerta.
También, para evitar que se inventen cargos en contra de algún funcionario, como lo hecho por Vicente Fox en contra el aquel entonces Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Andrés Manuel López Obrador.
Sin embargo, el fuero (y los amparos, hoy también en revisión) ha sido utilizado de forma abusiva en casos de escandalosa corrupción. Ricardo Anaya (“Canallín”) auto exiliado en Estados Unidos volvió al país una vez que obtuvo fuero constitucional, no por haber ganado una elección, no, sino por haber estado en una lista de plurinominales (que también se revisarán) para garantizarle impunidad en los múltiples actos de corrupción en los que se les ha ligado.
Se ha llegado a extremos vergonzosos, como meter personas a la cámara de diputados encajuelados para poder tomar protesta, abusando de la inviolabilidad del recinto legislativo.
ambas figuras legales, la autonomía y el fuero deben ser sometidos a una rigurosa revisión para determinar las facultades de las autoridades en casos lo sucedido en el CCH Sur y en los múltiples y escandalosos casos de corrupción que día con día vemos entre legisladores y demás funcionarios.
No, no es “autoritarismo”, es ajustar las leyes a una sociedad hiper dinámica, cada vez más consciente e informada. Asimismo, deberán hacerse las modificaciones necesarias, velando en todo momento por el cumplimiento irrestricto de los derechos humanos en nuestra patria.
Los legisladores tendrán enormes retos, esperemos que estén a la altura del momento histórico que se vive.
Nos vemos el domingo en el Zócalo, en el Primer Informe de nuestra Presidenta Claudia Sheinbaum.




