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Chile comienza a ver el ocaso del neoliberalismo

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La primera vuelta presidencial dejó lecciones a los partidos tradicionales que salen de la escena política por no adaptarse a los tiempos.

Los partidos de La Concertación por primera vez salen de la segunda vuelta electoral por tener una candidata que no representa los cambios que Chile necesita.

Los partidos históricos de la derecha, los cuales están en el poder con el actual gobierno de Sebastián Piñera, no supieron contener el despertar chileno que comenzó con las protestas en octubre del 2019 por la subida de 30 pesos chilenos al pasaje de metro en la ciudad de Santiago de Chile; esto llevó que protestas durante la crisis mundial del coronavirus estableciera precedentes electorales que culminaron con un plebiscito para realizar una nueva constitución chilena que quitara la actual realizada en 1980 por el dictador Augusto Pinochet.

Chile fue la cuna del neoliberalismo, donde los “Chicago Boys” (jóvenes chilenos que estudiaron en universidades estadounidenses durante la dictadura pinochetista, y que estuvieron formados con los preceptos de economía de Milton Friedman) implementaron luego en Chile, los preceptos del neoliberalismo, extendiéndolo por Latinoamérica y haciendo presos al Pueblo de sistemas nefastos como la AFPs.

Durante las primarias de julio del 2021 las encuestas fallaron, la llegada de dos políticos a la presidencial como Gabriel Boric y de Sebastián Sichel dieron un vuelco a la elección de primera vuelta presidencial del 21 de noviembre del 2021.

El pinochetista de extrema derecha, José Antonio Kast, al concluir el período de publicación de encuestas culminó de primero en las encuestas, pero su mal desempeño en el debate presidencial una semana antes de la elección lo pone en desventaja dejándolo en un segundo lugar en la primera vuelta presidencial.

El joven Gabriel Boric, con un discurso ambientalista y de izquierda progresista, logró aglutinar adeptos de centro y de la antigua concertación, dándole a su candidatura presidencial un nuevo conglomerado político que cambia el espectro político chileno que no había tenido cambios desde 1988.

Desde la elección del plebiscito de 1988, cuando eligieron entre el Sí y el No a la continuidad en el poder, los chilenos no se habían enfrentado a una elección presidencial tan polarizada.

Los actuales tiempos le dan a Chile la llegada de una izquierda joven y progresista al poder, serán grandes cambios al sistema que, en conjunto con la nueva constitución que será refrendada en 2022, les dará a los chilenos los cambios necesarios para terminar la era neoliberal que tanto mal le hizo al Pueblo.

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