Corresponsabilidad

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Corresponsabilidad

Por Azul Alzaga | lunes, 13 de julio del 2020.

Un concepto que se ha querido pasar por alto de cara a la pandemia y que hoy es urgente tomar muy en serio es el de la corresponsabilidad. En medio de una circunstancia nacional que heredó severos problemas de salud pública, mediáticamente se ha presentado la información sobre la evolución de la pandemia y las medidas sanitarias de manera fragmentada, sensacionalista y bajo la errada suposición o deliberada promoción de que el destino sanitario del país es responsabilidad única del Gobierno Federal. 

La exposición diaria de cifras de personas fallecidas o en contagio activo en las conferencias de las 7 de la noche va siempre acompañada de explicaciones claras sobre sus causas, cómo se construyen las bases de datos, algunas recomendaciones sanitarias y la advertencia de que aquello que vemos está sujeto a una serie de factores cambiantes, entre los cuales se encuentran el comportamiento ciudadano y el aterrizaje de las medidas a nivel local. ¿Qué medidas son? El registro y actualización de los datos, la reconversión hospitalaria y el éxito con que los gobiernos locales involucren a la población, sin cuya participación, nada de lo que hagan autoridades de ningún nivel importa. 

Esto último pareciera no existir en la mayor parte de la prensa y muchos medios nacionales. Cada vez que se habla de una cifra que no corresponde a números estimados días atrás, se habla de ello como si Gatell hubiera roto una promesa, mentido o fallado, acompañado de un “El Subsecretario reconoce que”. Mientras tanto, a los gobiernos locales, -particularmente a algunos-, hay que decirlo, se les sitúa en la misma categoría que al ciudadano de a pie, tratándolos como víctimas constantes de un liderazgo que va dando tumbos, y no como autoridades sanitarias que comparten la responsabilidad en la información y en la toma de decisiones. Al mismo tiempo, a la población, que en su mayoría se encuentra en una situación crítica de sobrevivencia, se le subestima hablando de ella como si fuera menor de edad y sus acciones derivaran de una naturaleza irresponsable. A su vez, se contribuye a su confusión y miedo, evitando poner a su alcance información útil. Finalmente, se omite sistemáticamente hablar de realidades que toquen a empresas que han lucrado con la mala alimentación de la población o con el mercado de medicamentos. Si existe mención, es en términos de: “Gatell dice que”, lo que sitúa esos problemas de raíz como parte de la agenda ideológica del Gobierno y no como inconvenientes reales que hay que resolver. 

No es nuevo ese manejo informativo, pero si lo es la situación de emergencia que el país está atravesando. Hoy, más que nunca, es urgente caminar hacia un modelo de comunicación que tome como punto de partida el bienestar público. La contribución que los medios de mayor alcance pueden hacer hoy en la unión de esfuerzos que consideren gobierno, instituciones, sectores económicos y a la población es mayúscula y forma parte, dicho sea de paso, de la corresponsabilidad que, quiérase asumir o no, existe de cara a lo que estamos viviendo. Cualquier otro interés que se privilegie en este momento, es inhumano. 

Por Azul Alzaga | lunes, 13 de julio del 2020.

Azul Alzaga

Politóloga del CIDE con formación esencial del Instituto Escuela del sur. Periodista y maestra de profesión, actualmente ejerciendo en Capital 21 y Milenio. Creo en la responsabilidad compartida para hacer de este un país más justo.

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