Pluma Patriótica

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#CrónicasDeRepúblicaMedieval

De cara a la reconstrucción de Sonora luego de las elecciones del 6 de junio, existe una nueva oportunidad para la Transformación sustantiva. Esta conlleva poner primero a los pobres, no robar, no mentir y no traicionar. El efecto en su población, su gobierno y su cultura sería inmediato.

Para medir esta Transformación se podría echar mano de los elementos que todo Estado moderno debe cumplir, con base en lo señalado por Samuel P. Huntington en El orden político de las sociedades en cambio:

  1. Lealtad al Estado, sustituyendo la fidelidad a la iglesia y dinastía.
  2. Subordinación de las Iglesias.
  3. Supresión de estamentos medievales.
  4. Debilitamiento de la aristocracia por el ascenso de nuevos grupos.
  5. Crecimiento y racionalización de las burocracias estatales y los servicios públicos.
  6. Origen y expansión de los ejércitos permanentes.
  7. Ampliación y mejoramiento de los impuestos.

La alternancia en la política sonorense no ha logrado consolidar ninguno de los elementos anteriores. En 2021, las promesas de campaña son un compromiso encabezado por Alfonso Durazo Montaño y todo el equipo de representantes populares impulsados por la 4T.

El contexto

En Sonora, luego de la contienda más disputada hasta ahora, el gran reto es la consolidación de la democracia, un trabajo diario y el mejor instrumento para las Transformaciones, pues únicamente con la inclusión de los deseos y aspiraciones de la ciudadanía en las decisiones de los gobiernos, las empresas y la propia sociedad civil se logrará la reconciliación entre la política y la administración pública.

La separación entre las iglesias y el Estado es un anhelo de grupos vulnerables que padecen la falta de recursos financieros y humanos comprometidos con sus causas ambientales, femeninas o juveniles, entre otras; mientras que las oligarquías se regodean en el confort de las colonias cerradas o guardaespaldas por su posición política, económica o social. Los servicios públicos están al alcance de unos cuantos, a pesar del ascenso de nuevos grupos en el poder.

Por otra parte, si bien la burocracia se ha profesionalizado, no lo ha hecho con apego a los principios de eficiencia y eficacia. Por ejemplo, las élites del gobierno gozan de salarios de aproximadamente 50 mil pesos mensuales, mientras sus compañeros mueren en regímenes por honorarios, sin la oportunidad de un sepelio digno o un seguro de vida para la protección de familiares.

Finalmente, la ampliación y mejoramiento de los impuestos es un costo alto que pagar para los gobiernos locales; pero sería la única manera de lograr su autonomía.

Así las cosas. El proceso de Transformación en Sonora ha comenzado.

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