El fin de “la verdad histórica”

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El fin de “la verdad histórica”

Por Julia Álvarez Icaza | jueves, 09 de julio del 2020.

El día 7 de noviembre de 2014, el entonces Procurador General de la República, Jesús Murillo Karam, dio una conferencia de prensa empujado por la exigencia de justicia de las víctimas del caso Ayotzinapa y de la fuerte presión de la sociedad en general por saber la verdad de lo sucedido aquella noche trágica en Iguala. Aquella conferencia de prensa quedará para siempre guardada en la historia de las peores atrocidades del gobierno anterior cuando, urgidos por dar carpetazo al asunto, se anunció “la verdad histórica” de los hechos de la noche del 26 de septiembre de 2014; aunque de “verdad” no tuvo nada y de “histórica” solo quedó el ridículo papelón del procurador que incluso acabó por costarle el puesto. 

El gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador, lleno de potentes símbolos y acciones que transmiten mucho más que cientos de palabras, comenzó con la firma del Decreto Presidencial por medio del cual se creó la “comisión presidencial” para dar respuesta a la exigencia que marcó el gobierno de Peña Nieto: dar con la verdad, reparar a las víctimas y castigar a los responsables de Ayotzinapa. 

Han pasado diferentes sucesos desde entonces; y no es objetivo de este texto hacer un recuento y un balance de lo sucedido hasta ahora. Además considero que hay personas mucho más expertas e inmiscuidas en el tema para hacerlo; sin embargo quiero hablar del importante hecho del pasado martes 7 de julio, que a partir del enfoque que planteo se trata de una acción más real y tangible que habla de abismo que separa la forma de hacer las cosas de un Gobierno Federal profundamente humanista y comprometido con las causas justas respecto de un gobierno que nunca lo estuvo. 

En política, así como se dice en el feminismo: “lo personal es político”; la forma es fondo, y de eso se trata este escrito. 

El pasado martes, el Fiscal Especial para el Caso Ayotzinapa, Omar Gómez -quien por cierto era el enlace del GIEI en México durante la vigencia de su mandato y goza de toda la legitimidad de las familias-, brindó una conferencia de prensa para dar un importante aviso sobre el avance del caso. Lo que quiero enfatizar aquí fue el tono político radicalmente distinto al que vimos aquel 7 de noviembre de 2014. Si refrescamos la memoria podemos recordar que parte de las atrocidades más nefastas de aquel día más fue que las familias de los normalistas ¡se enteraron por conferencia de prensa lo que supuestamente sucedió! Las autoridades mexicanas de aquel entonces no tuvieron ni siquiera la decencia de avisarles de tan impactante noticia, primero a las familias y luego a la sociedad en general. En cambio, en esta ocasión, lo primero que se mencionó fue que antes de dar cualquier aviso en general, se realizó una visita oficial por parte del Fiscal Omar Gómez, el Subsecretario Alejandro Encinas y parte del equipo Forense Argentino de Antropología Forense a la familia de Cristian Rodríguez. Por otro lado, claramente no se dio por concluido el caso y siempre se habló de que se trata de una primera verdad cuya importancia radica en que, finalmente, la teoría del caso de Murillo Karam queda definitivamente desestimada. Así, se marca el inicio de un proceso comprometido con la verdad -en serio-, poniendo al centro a las víctimas y partiendo del trabajo profesional que el GIEI propuso al gobierno mexicano al concluir sus investigaciones.

Hoy, a 6 años de lo sucedido, Clemente Rodríguez, Luz María Telumbre y las hermanas de Cristian, sus compañeros y amigos, tienen un poco de la autenticidad que llevan esperando todos estos años. No deja de ser dolorosa, pero es una de las más importantes y legítimas exigencias de las familias, quienes tienen el elemental derecho a saber por lo menos una verdad que en otros tiempos fue negada, obstaculizada y ocultada a costa de sacar a flote un gobierno que nunca entendió nada. 

Seguirá la exigencia y no se bajará la guarda, pero un hilo de esperanza por lo menos habita en el tono y la forma que marca la nueva gestión de la búsqueda de verdad y justicia para los normalistas y sus familias. 

Por Julia Álvarez Icaza | jueves, 09 de julio del 2020.

Julia Álvarez Icaza

Abogada de la UNAM con formación en derechos humanos. Desde distintos espacios ha trabajado temas de derechos económicos, sociales y culturales. Actualmente investiga sobre justicia transicional, reparación integral del daño y justicia restaurativa.

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