“Durante el día, multitudes de gente se agrupaban en las aceras para escuchar las interminables y acaloradas discusiones entre estudiantes, soldados, hombres de negocios y obreros”.
Los diez días que conmovieron al mundo, John Reed.
Son días históricos para el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena). Estamos comenzando la estructuración de nuestro partido-movimiento, pasando de los discursos de unidad democrática a acciones concretas de fusión orgánica con el Pueblo.
La historia comienza el 2 de octubre de 2011, cuando el movimiento se convirtió en asociación civil. A escasos tres años de este hecho, el 9 de julio de 2014, logramos el registro como nuevo partido político y, al año siguiente, ganamos cinco de nueve gubernaturas: Ciudad de México, Chiapas, Morelos, Tabasco y Veracruz. Unos días antes de cumplir cuatro años de su creación, el 1 de julio de 2018, el mejor Presidente que ha tenido nuestro país, Andrés Manuel López Obrador, gana la Presidencia de la República, y en 2019 logramos hacernos con dos gubernaturas más: Baja California y Puebla.
En muy poco tiempo, este partido de nuevo tipo no solo nos coloca como la expresión electoral del Pueblo organizado, sino que, al mismo tiempo, alcanzamos importantes triunfos que nos han colocado, en cortísimo tiempo, como primera fuerza a nivel nacional.
Hoy, con una militancia que supera los 8.5 millones de personas, la dirigencia de nuestro Partido-Movimiento nos convoca a organizar a todas las mujeres y hombres que se identifican con nuestros principios rectores y que encuentran en Morena su espacio de lucha por un México más justo. Esta militancia reclama su participación activa en la vida política de nuestra organización y ha permanecido movilizada desde aquella oscura noche neoliberal que intentó desaforar al propio AMLO; Pueblo que luchó contra el fraude electoral de 2006, que resistió estoicamente en el plantón de Paseo de la Reforma, que se movilizó contra la privatización de la industria energética, entre muchas otras causas justas.
Por ello, desde el Comité Ejecutivo Nacional se lanzó la ambiciosa meta de crear un Comité de Morena en cada una de las 170 mil 262 secciones del país. Cada comité podrá constituirse, como mínimo, con cinco militantes que residan en la demarcación electoral correspondiente, garantizando así la legitimidad de la vida política local.
Estos comités tendrán como principal tarea llevar la voz del movimiento, sus principios y planteamientos a toda la población; velar porque la voluntad del Pueblo nunca más sea violentada por intereses particulares; fungir como el vínculo directo entre el Movimiento y sus dirigentes; y, lo más importante, mantener vigentes los postulados de la Cuarta Transformación, de nuestro líder moral López Obrador y de la Presidenta Claudia Sheinbaum. Cada comité será coordinado por un presidente o presidenta y contará con una persona al frente de su secretaría.
La tarea será ardua, pero de la mano de millones de afiliadas y afiliados lograremos cumplirla. La unidad y la voluntad del movimiento, como conjunto, son esenciales para continuar desarrollándonos, madurar y profundizar nuestras tareas orgánicas.
Para garantizar el correcto desarrollo de estas estructuras, priorizando los principios por encima de las personalidades, el Comité Ejecutivo Nacional designó a un grupo de dirigentes y representantes populares del propio movimiento para acompañar la constitución de los comités. A estos responsables se les denominó “mentoras y mentores”.
Por lo tanto, las y los militantes de Morena tenemos la obligación histórica de perpetuar el legado de Andrés Manuel López Obrador, fortalecerlo y trabajar para que el movimiento no solo siga ganando elecciones, sino que trascienda en el tiempo de manera robusta, madura y con sólidas raíces ideológicas y organizativas.
Porque a la transformación, nada ni nadie la detiene. ¡Organízate y súmate a Morena!



