Encuesta, popularidad sesgada

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Encuesta, popularidad sesgada

Por Marcelino Gómez Brenes | jueves, 09 de julio del 2020.

El Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), responsable de la construcción y organización de la estructura conformada por millones de ciudadanos que logró la victoria del pueblo de México y del presidente Andrés Manuel López Obrador el 1 de julio de 2018, se enfrenta hoy, de nueva cuenta, a un reto mayúsculo postergado en el tiempo por diversos factores: la elección de su futura dirigente y con ello, el rumbo político que tendrá el partido de cara al proceso electoral de 2021, la revocación de mandato del ejecutivo federal en 2022 y la elección de 2024.

Morena ha salido poco a poco del letargo y la parálisis sufrida a raíz del mismo triunfo electoral de 2018 que lógicamente provocó el éxodo de un gran número de cuadros que se incorporaron a la Administración Pública Federal, al Poder Legislativo o a diversas administraciones estatales y municipales. La misma salida del Presidente Andrés Manuel López Obrador representó el hueco más grande dentro de la organización y, sobre todo, la figura más compleja de suplir.

Esfuerzos se han realizado por cumplir con la responsabilidad de renovar todos los órganos de dirección del partido; no solo su dirigencia nacional, sino también su representación en cada uno de los estados. Sin embargo, cada uno de los intentos por concretar la renovación se han visto detenidos por intereses internos, así como por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), quien no cede ante su convicción de desestabilizar al principal soporte del Presidente de la República. 

Ahora el Tribunal, apoyado por algunas minorías corruptas dentro de Morena, se entromete de nueva cuenta en los asuntos internos del partido y le ordena realizar la elección de su nueva dirigencia a través del método de encuesta. De esta manera, condena a la organización a seleccionar a su líder como si de una cuestión de popularidad se tratase, y abre la participación en dicha ejercicio a cualquier ciudadano, sin importar si tiene o no afinidad con Morena. Bajo este principio, queda abierta  la posibilidad de que los mismos adversarios del Partido participen y puedan definir el rumbo a tomar.

Por lo anterior, resulta fundamental la construcción de una verdadera unidad al interior que fortalezca y priorice sus documentos básicos para garantizar que la elección de la nueva dirigencia no sea el resultado de encuestas totalmente alejadas de la realidad y de las necesidades de nuestro movimiento, que no reflejen el sentir de la militancia y que no se apeguen a los valores y principios que deben guiar a Morena.

Decir no a la encuesta impuesta por el TEPJF es negar que intereses personales se impongan ante la voluntad de la inmensa mayoría del Partido; es decirle no a la corrupción para dar paso a la auténtica representación de los protagonistas del cambio verdadero que garantizaran la puesta en marcha y consolidación de la Cuarta Transformación.

Por Marcelino Gómez Brenes | jueves, 09 de julio del 2020.

Marcelino Gómez Brenes

Licenciado en Administración Gubernamental por la Universidad Autónoma de Chihuahua. Activista, fundador e integrante del Consejo Nacional de Morena. Delegado Regional del Gobierno de México en Chihuahua. Precursor de los Comités de Defensa de la 4ta Transformación. 

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