La democracia nunca ha estado tan viva como hoy en México. El Presidente López Obrador vino a revitalizar las dinámicas políticas en todos los niveles y una muestra de ello es la próxima consulta popular que se llevará a cabo el siguiente 1 de agosto.
La situación legal de los expresidentes del viejo régimen dejará de ser la impunidad y la gente decidirá el camino que deberán tomas las acciones correspondientes a la búsqueda de verdad y justicia. En un ejercicio sin precedentes, el Pueblo emitirá su opinión sobre lo que ha de seguir en cuanto a las responsabilidades de los exmandatarios mexicanos, quienes cometieron innumerables abusos y atropellos a la nación.
Por primera vez, la ciudadanía será convocada a las urnas para decidir el futuro de los personajes más siniestros de la historia contemporánea de México. Sin lugar a dudas, Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y Peña Nieto tienen cuentas pendientes con la justicia que pronto saldarán.
La gente tiene una cita con la historia y la democracia. El cambio de régimen pasa por castigar a quienes tanto daño le hicieron al país y si queremos que la Cuarta Transformación se consolide, debemos cerrar el capítulo neoliberal haciendo sentir la fuerza popular en la consulta que viene.





