Ciudad de México a 7 diciembre, 2025, 7: 26 hora del centro.
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Humanismo mexicano contra la deshumanización

postal PP horizontal Nelly Juárez

«Abrazo sincero a las familias y seres queridos de las víctimas de la Concordia»

Han transcurrido casi tres años desde que el entonces Presidente Andrés Manuel López Obrador llamó al pueblo de México para llevar a cabo las obras de la Cuarta Transformación a otro plano, el de la reflexión y teoría con lo que denominó «Humanismo Mexicano»; en su discurso posterior a la Marcha del Pueblo enfatizaba «Mi propuesta sería llamarle: ‘Humanismo Mexicano’ no solo por la frase atribuida al literato romano Publio Terencio, que expresó: ‘nada humano nos es ajeno’, sino porque, nutriéndose de ideas universales, lo esencial de nuestro proyecto proviene de nuestra grandeza cultural milenaria y de nuestra excepcional y fecunda historia política», y a casi un año de que se iniciara el segundo piso de la transformación con la presidenta Claudia Sheinbaum, no cabe duda que frente al discurso de odio deshumanizador de la derecha, es imprescindible retomar la tarea que nos dejaba nuestro líder moral.

Lo anterior viene a colación porque en la red “X”, necesaria —pero en ocasiones superflua— se muestra la carencia de argumentos de la derecha mexicana, por ejemplo ante al concierto de Residente el pasado seis de septiembre o ante la solidaridad chilanga frente a la tragedia que ocasionó víctimas humanas en la explosión de una pipa en Iztapalapa. En ambos casos la eminente necesidad de contrastar proyectos de Nación dejaba al descubierto que su apuesta es por la deshumanización.

La realidad es que en la práctica la oposición representada por el Partido Acción Nacional no se encuentra lejos de la ultraderecha, lo cual se ha materializado en encuentros como el que sostuvieron en el Senado de la República con el líder de Vox para firmar la «Carta Madrid», así como el reciente viaje de Alessandra Rojo de la Vega para saludar a Isabel Díaz Ayuso. Con estos antecedentes en las redes sociales, pareciera que algunos mexicanos se empeñan en alejarse de los sentimientos de solidaridad y mezclan en su narrativa la violencia del enfrentamiento entre el crimen organizado y las fuerzas del orden en algunas regiones del país, con una estrategia militar como la que busca eliminar al pueblo palestino; acto este último que incluso ha sido documentado por Naciones Unidas, donde se demuestra una intención sistemática. Ante esta realidad hay que reiterarnos en todo momento «nada humano nos es ajeno». Se viven días de suma importancia para frenar la avanzada israelí en Gaza, se acerca la Flotilla Global Sumud quienes pretenden prestar ayuda humanitaria, principalmente con alimentos y medicinas tras reportarse que escuelas y hospitales de Naciones Unidas en la zona han sido bombardeados.

En lo nacional, vimos cómo el día miércoles por la tarde una pipa de gas LP volcaba en la parte baja del Puente de La Concordia, en Iztapalapa. Segundos después se produjo una explosión de características apocalípticas. La voracidad mediática mostró a los heridos al mismo tiempo que inventaba bulos desinformativos sobre el estado de la infraestructura urbana. Ante esto el humanismo mexicano salió a la calle trasladando familiares y aportando alimentos. Nuestra Jefa de Gobierno, Clara Marina Brugada Molina, estuvo presente en el lugar de los hechos y con las familias afectadas. El actuar de la gente y de nuestro gobierno nos hace ver que no dejaremos que el odio, que emana de una minoría de mexicanos, sobrepase a los valores del humanismo mexicano, inmerso en nuestro ADN y en nuestras tradiciones y costumbres. No hay que olvidar que además también la derecha tiene en su manual de información el ridiculizar las tradiciones indígenas, pero eso valdría otra columna.

En otro orden de ideas, no se puede de dejar de abordar el primer grito de independencia de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, un momento histórico y simbólico: llegó ella y llegaron todas. Doña Josefa Ortiz Téllez Girón, volvió a ser de ella como lo firmaba; estuvo la Dulcísima Madre de la Patria, Gertrudis Bocanegra; las forjadores anónimas y sí, las mujeres indígenas. Para muchas generaciones fue histórico, ya que crecimos con ceremonias completamente llenas de hombres heroicos, donde las mujeres parecíamos satélites de una historia de la que hoy la Presidenta Sheinbaum nos ha recordado que es nuestra y la seguimos escribiendo para las próximas generaciones; eso nos enorgullece como militantes de la Cuarta Transformación, por lo cual es necesario que, como mexicanas y mexicanos, no dejemos que a este momento lo nublen aquellos que con su odio pretenden nublar el amor por México y por la humanidad

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