Kumamoto y el fascismo mexicano

compartir

Kumamoto y el fascismo mexicano

Por Fernando Chacón | miércoles, 05 de mayo del 2021.

¿Se sentarían a dialogar con una persona que le insulta a usted, a su familia y a sus amistades ya sea por su género, orientación sexual, clase o color de piel?

No sé usted, pero en mi caso me levantaría a la primera falta de respeto. Por dignidad y sentido común. Sin embargo, hay gente como Pedro Kumamoto que dice “hay que escuchar” a este tipo de personas, a quienes en el argot político se les denomina fascistas por pensarse superiores racialmente por sobre los demás. Vaya, niegan al otro y no les reconocen como sujetos de derechos.

Si, así como lo acaba de leer: Pedro Kumamoto, aquella joven promesa de la “nueva política” y paladín de la “independencia ciudadana”, atendió el llamado de FRENAAA (organización de extrema derecha y ala de la sociedad civil del calderonismo más radical). Su líder es Gilberto Lozano, un tipo a todas luces violento y que arenga a sus seguidores a que su único objetivo es “quitar a Lopez” incluso azuzando a las fuerzas militares en actitudes abiertamente criminales para realizar un golpe de Estado.

Detrás del discurso ‘buena ondita’ de Kumamoto —en donde dice que hay que sentarse con la gente de FRENAAA— se esconde darle voz a sectores abiertamente racistas, clasistas y apologistas de subvertir el orden constitucional mediante las armas. Contrario a la idea que sostiene de pluralismo y democracia, estoy convencido de que se equivoca: es imposible construir democracia con fascistas; quienes por definición son antidemocráticos por los medios que utilizan para llegar al poder.

Las ideas que pregonan son contrarias, de igual forma, a los principios que sostienen nuestra Constitución Mexicana, donde se establecen los preceptos básicos para una convivencia democrática y se delinean los márgenes que no hay que cruzar para poner en peligro el orden republicano.

La historia nos ha enseñado que las democracias se han venido abajo, sobre todo, tras la experiencia del periodo de entreguerras de los años veinte, por no haber establecido un cordón sanitario a la extrema derecha. En nuestro país, hacer interlocutores válidos a personas que odian nuestra democracia y a los sectores marginados es la mejor forma de ver el ascenso del fascismo en paralelo con la destrucción de nuestra democracia. No pasarán.
 

Por Fernando Chacón | miércoles, 05 de mayo del 2021.

Fernando Chacón

Fernando Chacón. Asesor parlamentario en el Senado de la República, analista político y demócrata radical.

Ver todas sus columnas

Comentarios