sábado, 18 abril 2026
Hora: 23:03

La ciudad es del Pueblo

Disfrutar del espacio público no es un privilegio, es un derecho. Y como muchos otros derechos, ha sido conquistado por la lucha de clases. No siempre fue así: por mucho tiempo, los parques, las canchas, las bibliotecas o los centros culturales estuvieron reservados para unos cuantos, o simplemente inexistentes en los barrios populares. Pero las luchas sociales, las de los sindicatos, las vecinas organizadas, los movimientos urbanos y, en años recientes, los gobiernos de izquierda, han ido transformando esa realidad. Hoy, en la Ciudad de México, caminar tranquilo por una alameda recuperada, ver una película gratuita en el parque, hacer ejercicio en una Utopía o tomar un taller en un PILARES es parte de una transformación profunda: la ciudad empieza a parecerse más a su gente.

Las Utopías que impulsó Clara Brugada en Iztapalapa son el ejemplo más emblemático. Ahí donde antes había baldíos, hoy hay dignidad. Piscinas semiolímpicas, salones de danza, clínicas, gimnasios, áreas de juego y cultura viva. Todo público, todo gratuito. Pero no es un esfuerzo aislado: en toda la ciudad se han rehabilitado camellones, convertido basureros en espacios verdes y construido una red de infraestructura social que coloca la vida digna al centro. Los PILARES del Bienestar (Puntos de Innovación, Libertad, Arte, Educación y Saberes por sus siglas) están en colonias que nunca antes habían sido prioridad para el presupuesto. Sus talleres, clases y actividades reúnen a personas mayores, niñas, jóvenes y profesionistas. Son espacios de encuentro, comunidad y saber popular.

La idea de fondo es muy sencilla y, a la vez, profundamente revolucionaria: la recreación, el esparcimiento, el deporte, la cultura y el cuidado también son derechos. No solo se trata de sobrevivir, sino de vivir bien. Cuando una ciudad garantiza acceso gratuito y de calidad a espacios públicos, está redistribuyendo poder. Porque quien no tiene tiempo libre ni lugar seguro donde estar, está limitado en su libertad. Una cancha iluminada es prevención del delito. Una biblioteca abierta es garantía de futuro. Una plaza llena de conciertos, cine o ferias no es un lujo, es un acto de justicia social.

Cada semana, en las distintas alcaldías, se ofrecen actividades gratuitas que hace unos años habrían parecido impensables: funciones de cine comunitario, festivales de danza, brigadas de salud, ferias del libro, talleres de ajedrez, exhibiciones de arte y mucho más. Esta quincena, por ejemplo, la ciudad alberga en el Bosque de Chapultepec una instalación artística de hongos monumentales iluminados, completamente gratuita, ideal para visitarse en familia, que estará hasta julio. Además, el domingo 1 de junio regresa el tradicional Ciclotón, donde se cierran avenidas principales para que niñas, niños y adultos disfruten de una ciudad sin coches: solo bicicletas, patines, pies y alegría.

Frente a los que quieren devolverle la ciudad al mercado, la izquierda la reivindica como un bien común. Frente a quienes ven en el espacio público un lujo o una carga presupuestal, la 4T en la Ciudad de México lo entiende como parte del bienestar y el horizonte igualitario. La ciudad es del Pueblo porque el Pueblo la ha conquistado, y porque una ciudad que se respeta no es la que se llena de centros comerciales, sino la que se llena de vida.

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