La crónica de una oportunidad perdida

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La crónica de una oportunidad perdida

Por Verónica Villegas Garza | viernes, 31 de julio del 2020.

La Suprema Corte de Justicia de la Nación perdió la oportunidad histórica de sentar un precedente que nos acercara a la despenalización del aborto y, de esta forma, dejar de criminalizar a la mujer y reconocer la interrupción voluntaria del embarazo como un derecho.

El 29 de julio fue la fecha pactada por los magistrados que discutirían un amparo otorgado por un juez federal que ordenó al Congreso de Veracruz a reformar el Código Penal local para dejar de penalizar a las mujeres que abortan.

El Ministro de la Corte Juan Luis González llegó a la sesión con un proyecto que establecía que la prohibición y penalización de la interrupción voluntaria del embarazo son una barrera que genera discriminación en contra de las mujeres, relacionado con el acceso al derecho a la salud y argumenta, adicionalmente, que las decisiones de la mujer durante el período de las primeras doce semanas del embarazo -previo al período fetal- son parte de su esfera privada, la cual no está sujeta a la potestad sancionadora del Estado. Por lo tanto, agregaba el proyecto, no es acorde con las obligaciones convencionales aparejar una sanción penal.

El proyecto planteaba reconocer que el Congreso de Veracruz fue omiso y que tiene la responsabilidad de reformar el Código Penal a efecto de despenalizar el aborto hasta las 12 semanas de gestación, por causal de salud y sin plazos en casos de violación, tal y como lo establecen las leyes de la Ciudad de México y de Oaxaca.

El propio gobierno de Veracruz había aceptado las recomendaciones hechas en este sentido por la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim) y el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres). Sin embargo, a la fecha, no ha reformado su Código Penal.

Manifestó el Ministro González que “también hay un interés legítimo para reclamar las omisiones legislativas. El objeto de este reclamo se enfoca en la protección y defensa de los derechos de las mujeres... Existe una obligación inmediata de reformar aquellas normas que sean discriminatorias o sean fuentes de violencia hacia las mujeres.” Además, hizo un llamado a estudiar y analizar los razonamientos de estereotipo que subyacen las normas en materia de interrupción del embarazo. 

Lo demás ya es historia. Los cuatro Ministros y Ministras de la Primera Sala votaron en contra del proyecto que obligaba al Congreso de Veracruz a reformar su Código Penal en favor de los derechos reproductivos de las mujeres. Margarita Ríos-Farjat, Norma Lucía Piña Hernández, Mario Pardo Rebolledo y Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena perdieron la oportunidad histórica al rechazar el proyecto que señalaba que la legislación de Veracruz es omisa y discriminatoria a los derechos reproductivos de las mujeres y, con esto, sentar precedente al señalar que este adolecía de la forma correspondiente y precisar que la interrupción del embarazo sí “está regulada”. Por estos motivos, dijeron no compartir el concepto de “omisión legislativa” en el amparo interpuesto por organizaciones civiles, feministas y defensoras de derechos humanos.

Cabe aclarar que es mentira lo expresado por los grupos pro vida (anti derechos). Ellos no lograron y ni obtuvieron ninguna victoria, como si esto fuera una guerra. Lo único que sucedió fue que el proyecto, como presentado por el Ministro González, fue rechazado por la mayoría. En este caso lo que procede es que el asunto será re turnado a otro ministro, que deberá elaborar otro proyecto de sentencia, acorde con el sentido de los argumentos expresados en esta sesión.   

México, a pesar de lo que dicen los grupos conservadores, no puede ser un país pro vida cuando encabeza la lista de maltrato, abuso sexual y pornografía infantil; cuando se encuentra dentro de los primeros en la trata de personas; cuando tiene más orfanatos abarrotados por niños huérfanos, abandonados por sus familias, maltratados y/o abusados físicamente y sexualmente por un desconocido o peor, por algún familiar.

Hasta que en México no se garantice los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, México no será un país pro vida. 

Por Verónica Villegas Garza | viernes, 31 de julio del 2020.

Verónica Villegas Garza

Feminista en construcción, Maestra en Administración Pública y docente universitaria, actualmente estudiante del Doctorado en Educación, Arte y Humanidades (UACH) becada por Conacyt con línea de investigación en historia e historiografía de la educación

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