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La cruzada de la Dra. Claudia Sheinbaum contra la desigualdad

postal PP horizontal Juan Rubio Gualito

El gobierno de la Dra. Claudia Sheinbaum ha reafirmado la premisa de gobernar para todas y todos, priorizando a quienes menos tienen. De acuerdo con cifras oficiales, durante el sexenio del Presidente Andrés Manuel López Obrador, más de 11 millones de mexicanas y mexicanos salieron de la pobreza. Hoy, la actual Presidenta retoma esa ruta y la fortalece para la construcción del Segundo Piso de la Cuarta Transformación.

Basta revisar los datos de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) del INEGI, presentada el 30 de julio pasado, que reporta de manera clara una reducción significativa en la desigualdad de ingresos en el país. El coeficiente de Gini —medida estadística utilizada para cuantificar la desigualdad económica dentro de una población— pasó de 0.449 en 2016 a 0.391 en 2024, su nivel más bajo en al menos dos décadas.

El INEGI también reveló que los hogares con menores ingresos aumentaron sus percepciones en más de 36% desde 2016, en pleno auge del modelo neoliberal, mientras que el 10% de los hogares con mayores ingresos vieron una disminución de 7.6% en ese mismo periodo.

Estos datos reflejan el impacto de un incremento de más del 100% en el salario mínimo, así como de los programas sociales en la reducción de la desigualdad. De hecho, sin transferencias como pensiones, becas o apoyos monetarios, el Gini habría sido de 0.450 en 2024, lo que confirma el efecto redistributivo de las políticas públicas implementadas.

Estos logros son importantes, pero su alcance puede potenciarse si se toman en cuenta los siguientes aspectos:

  1. Consolidar un marco jurídico que garantice la continuidad de estos avances a largo plazo. Es necesario profundizar las políticas orientadas al crecimiento sostenido del salario real de las y los trabajadores, así como asegurar la universalidad en el acceso a los programas sociales. Ambos elementos han demostrado tener un impacto real y duradero en la disminución de la pobreza.
  2. Combatir la desigualdad. A pesar de la reducción de la pobreza, persisten importantes brechas en la distribución de la riqueza y en el acceso equitativo a oportunidades. La concentración del ingreso en unos pocos y la exclusión de sectores históricamente marginados siguen representando desafíos estructurales. Este es un compromiso que quienes formamos parte del movimiento de transformación no dejaremos de asumir.
  3. Adoptar una visión multidimensional de la pobreza. Más allá de los indicadores económicos, es fundamental considerar factores como el acceso a la educación, a servicios de salud, a vivienda digna y a servicios básicos. La pobreza es un fenómeno complejo que requiere políticas integrales y coordinadas para ser atendida de manera efectiva.

En resumen, si bien resulta alentador constatar una importante reducción de la pobreza en México, de acuerdo con los datos de la ENIGH, es indispensable continuar monitoreando estos avances desde una perspectiva integral. La permanencia de la desigualdad y la necesidad de políticas públicas sostenibles y con enfoque de derechos hacen urgente seguir fortaleciendo los mecanismos que mejoren la calidad de vida de las personas en situación de mayor vulnerabilidad.

No podemos minimizar los esfuerzos realizados por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador y por la actual Presidenta, Claudia Sheinbaum, para combatir la pobreza y, sobre todo, para llevar dignidad a todas y todos los mexicanos, en particular a quienes más lo necesitan. Como se dijo desde la campaña: ¡no les vamos a fallar!

 

 

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