El proyecto liderado por Claudia Sheinbaum no se restringe solamente a la capacidad financiera o al potencial que tiene cada dependencia o institución estatal para implementar proyectos de alto nivel, sino también a la participación y a las visitas activas para comprender cuáles son las necesidades más urgentes de los ciudadanos. Es cierto que se brinda atención a la población a través de plataformas de asistencia y programas sociales. No obstante, reunirse con frecuencia con la gente, además de inspirar confianza, te presenta como un gobierno comprensivo y humanista. Eso, que además se ha vuelto un medio para empezar a comunicar lo que viene, es útil como flujo de comunicación en estos momentos en que las giras son intensas por todo el país.
Todo eso, que tiene un valor social singular, constituye la base del proyecto de transformación. Más territorio y menos escritorio. Esta es, definitivamente, la principal consigna del gobierno dirigido por Claudia Sheinbaum. Ya no existen esos tiempos en los cuales la sociedad era utilizada para fines electorales y de propaganda. Hoy en día, la gestión de la Cuarta Transformación incluye a hombres y mujeres, así como a personas mayores y diferentes grupos que son considerados sin distinción para seguir impulsando las acciones. Eso, que es sacar el mayor provecho posible a la capacidad de respuesta alcanzada, responde, pero lo más importante es que cumple con su palabra.
Vemos, a grandes rasgos, de qué tamaño es la diferencia entre un proyecto y otro. La transformación, sobra decirlo, es un andamiaje de compromisos que desembocan en la población. Eso es, en parte, lo que le ha dado legitimidad y amplio reconocimiento. Generar espacios propicios de participación, requiere un enorme compromiso, pero también un trabajo de organización y logística. Claudia Sheinbaum, a propósito de ello, ha entrado en esa dinámica los siete días de la semana. Ha viajado a Morelos, Puebla, Veracruz, Michoacán, Estado de México y Guerrero. En esta última entidad, la de Evelyn Salgado, su estancia se extendió durante dos días seguidos para visitar comunidades. Siendo más específicos, Guerrero es uno de los estados más seguros de México según las estadísticas del Secretariado Nacional de Seguridad, en particular ahora que las tácticas de pacificación están obteniendo resultados significativos. En última instancia, eso se debe a la coordinación efectiva con los diferentes niveles de gobierno. Una porción de esa cobertura ha propiciado una disminución significativa en los homicidios dolosos.
En Puebla, la presidenta reafirmó su compromiso con Alejandro Armenta, con quien colabora de manera coordinada, especialmente en cuestiones de seguridad. La mesa de construcción y seguimiento de la pacificación fue liderada por la jefa del Estado hace unos días. Entre otros muchos puntos, especificó que la disposición del gobernador es fundamental. Incluso subrayó las 200 Ferias de Paz que se realizaron y, por lo tanto, valoró la contribución de los 25 Centros LIBRE-Casas Carmen Serdán para reducir el crimen de feminicidio en un 43%. Rememoró, de igual manera, que 300 elementos se graduaron por medio de la fundación de la Universidad Policial en 2025.
Sin ir más lejos, en las 32 entidades federativas habrá una cobertura total. El plan diseñado ha fortalecido el desempeño de la administración estatal de Alfredo Ramírez Bedolla, pero solo en Michoacán. En cualquier caso, el gobierno de Morena está cambiando las acciones, tal como se había previsto desde el principio. Digamos que, en particular, la apuesta por la educación en la Universidad Rosario Castellanos es uno de los proyectos más ambiciosos y, a largo plazo, proporcionará una variedad de oportunidades. De manera similar, observamos los Polos de Desarrollo de la Zona Bajío con un proceso de cambio como este. Todo eso, sin dejar de lado la cuestión de la seguridad, ha ido avanzando con las mesas de paz.
Esto es exactamente lo que Claudia Sheinbaum está haciendo a través de sus recorridos territoriales. Y, en definitiva, debido a esto, los gobiernos municipales y estatales han sido influenciados por esa buena energía. Como ejemplos, las gestiones tienen grandes retos en movilidad, medio ambiente y mejora de accesos en las rutas de comunicación. Esta nueva cultura de participación, en efecto, ha establecido la pauta hacia lo que se define como «menos escritorio y más territorio». Por supuesto, es un elemento que tiene influencia, sobre todo ahora que la industrialización está produciendo resultados favorables mediante los Polos de Desarrollo. Eso, como se observa, ha detonado en más y mejores inversiones que, hace poco, se anunciaron desde la tribuna de la mañanera. Más de 4 mil quinientos millones de dólares solo que se invertirán en varios puntos de la geografía. Hablamos del sector alimentario y automotriz.
Así, resultó crucial comenzar con lo primordial: conocer las necesidades de la ciudadanía mediante foros activos y asambleas informativas. Esto, además de funcionar como estudio, posibilita observar la viabilidad y al mismo tiempo activar las partidas del presupuesto que se movilizan en acciones específicas de infraestructura y obra. La clave de todo esto es la acción. Menos escritorio y más territorio es un lema que, a la larga, ha dirigido sus objetivos hacia la población civil, especialmente aquella que, por su vulnerabilidad, requiere ayuda. Solo hay que prestar atención la energía que demuestra la presidenta en cada gira y recorrido que lleva a cabo. Quizá nos quedemos cortos, pero lo que vemos, naturalmente, despierta la efervescencia de la sociedad para ver de cerca a Sheinbaum. Ella, con una vitalidad y lucidez impresionantes, es un fenómeno social que inspira a continuar construyendo un país más próspero y humano.
Si continúa así, Morena garantiza la continuidad durante décadas con perfiles que, desde ya, se destacan por su trabajo y dedicación en las diferentes secretarías de estado. A lo anterior, se agregarán las acciones que se llevan a cabo en los recorridos territoriales, que son una fuente de inspiración bajo un solo lema; una especie de imán que permite que la cultura participativa se extienda con menos escritorio y más territorio.



