Ciudad de México a 10 marzo, 2026, 3: 27 hora del centro.
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La debacle del PRIAN y su fallida estrategia

postal PP horizontal Javier Lozano

La Cuarta Transformación, que también representa su esencia desde el legislativo, hizo posible que uno de los proyectos que nació en la gestión de Andrés Manuel López Obrador se hiciera viable. El mismo expresidente, que el fin de semana apareció ante la opinión pública, armó el denominado Plan C para democratizar, de una vez por todas, el territorio nacional. Y sí, la Reforma al Poder Judicial, para una auténtica división de poderes, tendrá claridad y autonomía para tomar decisiones. A la par, desde luego, existirá la voluntad que siempre faltó de los ministros de la corte para ayudar a quienes más clamaban que se ejerciera el Estado de derecho. Hoy, que vemos que eso se ha concretado en las urnas, hay que reconocer también a ambos coordinadores. Ricardo Monreal y Adán Augusto López Hernández dejaron constancia de ello, operaron perfectamente el asunto pese a la mínima resistencia de la oposición.

Cerca de trece millones de mexicanos que salimos a las urnas a decidir libremente el destino del Poder Judicial, constatamos que, más allá de la guerra sucia y los disparates de Carlos Alazraki, ponen al descubierto la pobre narrativa que esgrimen en los medios de comunicación. Hace unos días, por ejemplo, la organización de Mexicanos Contra la Corrupción, con la complacencia del conservadurismo, lanzó una estrategia propagandística en contra del vocero de la fracción parlamentaria de Morena en San Lázaro, Arturo Ávila. Se aprovecharon de algo que, en efecto, el mismo diputado ha manifestado en su declaración patrimonial en su etapa como empresario. Pese a ello, fue un bombardeo que desembocó en los propios medios de circulación nacional. Eso, para desgracia de ellos, fue un asunto que pasó inadvertido, sobre todo por la inverosímil lingüística que suelen manejar personajes como Claudio X González.

Y como no alcanzaron sus objetivos, Arturo Ávila —encargado de la vocería de la fracción parlamentaria de Morena, y uno de los principales activos en las mesas de análisis— se afianzó como liderazgo y, de paso, se consagró en la carrera por la gubernatura de Aguascalientes. Este tipo de estrategias del PRIAN, lo dijimos, no funcionan en estos tiempos en que la revolución de las conciencias, en plena emancipación, hace valer su punto de vista ante la opinión pública. Eso acabó con aquella época de la enajenación que, propiamente dicho, se manejaba desde las grandes empresas encargadas de informar y entretener. Hoy, para fortuna de muchos, las redes sociales, las mañaneras y los órganos de información que ha puesto a disposición del Pueblo, la dirigencia de Morena, son elementos claves para poner al desnudo la hostilidad de la derecha.

Como sabemos— una vez terminado este proceso— viene en puerta el proceso preelectoral para renovar las 16 gubernaturas. Hay, por así decirlo, mucho en juego como para defender el terreno que ha ganado Morena con el apoyo incondicional del Pueblo de México. Todas esas entidades, sumadas a los enclaves que hoy gobierna el PRIAN, pasarán a manos de la izquierda. Entre ellos, por supuesto, Chihuahua, Querétaro y Aguascalientes, que citamos en los fragmentos anteriores. Tenemos mucha confianza en que así sea. En Querétaro, por ejemplo, Morena se ha ido afianzando cada vez más. Para muestra de ello, el gobernador actual, Mauricio Kuri, ha mostrado el grado de desesperación y, en medio de la ilegalidad, ha llamado a no votar por el partido guinda. Eso no es otra cosa más que el pavor de perder un epicentro del conservadurismo. De hecho, Santiago Nieto, el activo político más importante de aquella entidad, será quien marque el principio de una nueva era bajo la tutela del Obradorismo.

Esa proyección —que no es otra cosa que la manifestación más clara del deseo de las mayorías— será ratificada en el mandato popular que delegue el Pueblo de México. Basta ver las encuestas y, lo mejor de todo, la debacle de la oposición para darnos una idea de la hecatombe que vivirá el PRIAN. Para el 2027, efectivamente, todo el país se pintará de la esperanza que ha significado el proyecto de transformación que nació con esa lucha democrática que abanderó Andrés Manuel López Obrador.

Y sí, pese al desaseo que hubo en el municipio de Durango, Morena ganó terreno muy importante en las elecciones que se llevaron a cabo el pasado fin de semana. Por eso, la oposición, fieles a su estilo, ha rebasado los límites de la guerra sucia, sin embargo, esa faceta, que muestra una inmensa vulnerabilidad, es la prueba más evidente de mal sabor de boca que tiene. Esa desazón, sumada a los altos índices de aprobación de la presidenta, Claudia Sheinbaum, pone contra las cuerdas al PRIAN.

Ayer, a propósito de ello, se cumplió un año de la maquinaria que doblegó a Xóchitl Gálvez. Fue, además de un tsunami, un récord de votación el que promedió —como dijo AMLO— la mejor presidenta del Mundo.

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