La declinación de los derechos sexuales y reproductivos durante la COVID-19. Una lucha más para las mujeres y niñas

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La declinación de los derechos sexuales y reproductivos durante la COVID-19. Una lucha más para las mujeres y niñas

Por Opinión Chinaca | viernes, 31 de julio del 2020.

Por: Mónica Martínez Bárcenas

Los derechos sexuales y reproductivos han sido uno de los logros para el empoderamiento y la lucha por la dignidad de las mujeres y niñas. Ante una emergencia sanitaria de gran importancia, como la enfermedad de coronavirus tipo 2 (COVID-19), se teme por la prohibición y falta de recursos para el bienestar de la planificación familiar; de igual forma, de los insumos y servicios de salud sexual y reproductiva esenciales para la educación de la población.

No cabe duda que estos derechos son esenciales para el desarrollo de las mujeres y niñas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) define, por un lado, los derechos sexuales como aquellos referentes a la libertad de ejercer su sexualidad de manera saludable; y por el otro, a los derechos reproductivos haciendo referencia a la libertad de las personas para decidir si tener hijos o no (y cuántos). Esto incluye también el acceso de información; a métodos anticonceptivos; al aborto legal, libre y seguro; a servicios adecuados de fertilización asistida; planificación familiar; y servicios de salud pre- y post-embarazo.  

Sin embargo, tomar decisiones sobre las medidas que se llevarán a cabo ante la pandemia se convierte en una lucha por los recursos, debatiéndose entre frenar y combatir el brote de COVID-19 y evitar el declive de los insumos hacia la salud sexual y reproductiva. Sin duda, cualquier decisión ocasionará un final devastador. Enfocándonos en los derechos antes mencionados, se vería reflejada la decadencia de métodos anticonceptivos y pláticas informativas; la disminución de personal médico capacitado, de atención oportuna, de servicios de aborto seguros y de tratamientos de posibles complicaciones. Habría un significativo aumento en las muertes maternas, enfermedades de transmisión sexual, incluso un mayor riesgo de contagio de COVID-19. También podríamos esperar un notable incremento en embarazos no deseados, principalmente causados por violencia sexual ejercida por la pareja durante el confinamiento, afectando más la economía familiar, ya mermada por la pandemia.

Ahora, con las saturaciones de instalaciones médicas, aplazamientos de citas y negación de atención, las mujeres gestantes se ven en la dolorosa situación de migrar de hospital en hospital sin garantía de atención segura y prioritaria hacia otras estancias de salud. Por supuesto y poco sorpresivamente, las más afectadas son las mujeres de bajo y mediano ingreso, ya que para ellas no es una opción pagar el servicio privado –incluyendo las vacunas necesarias para el desarrollo adecuado del lactante que normalmente son gratuitas y proporcionadas al instante. Además, otra situación muy importante es la reducción de horarios y sedes clínicas a cargo del aborto libre y seguro, poniendo en riesgo la vida de mujeres jóvenes y adultas, debido a que buscarán una solución con remedios o procedimientos riesgosos para su bienestar físico y mental.

Por ende, el compromiso del Gobierno y personal de salud, durante y después de la pandemia, debe consistir en ayudar a las mujeres embarazadas a mantener un control pre y postnatal con información sobre los cuidados específicos relacionados con la COVID-19, así como encargarse de la verificación de los equipos y protección necesaria para los profesionales sanitarios y que así puedan brindar un servicio de calidad, con insumos suficientes destinados a la educación sexual. Asimismo, recae en su responsabilidad ofrecer servicios oportunos para las madres e infantes, permitiendo el acceso con seguridad y confianza al uso de hospitales o servicios de salud para las mujeres y niñas, sin dejar de lado la práctica a sus derechos.

Mónica Martínez Bárcenas

@MnicaBrcenas6

Estudiante de la facultad de medicina por la UNAM, participe del programa AFINES en el departamento de Salud Pública con enfoque a la equidad de género. Miembro de la Chinaca Feminista y Chinaca Nacional.

Por Opinión Chinaca | viernes, 31 de julio del 2020.

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