Pluma Patriótica

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La inflación de Andrés Manuel

La inflación de Andrés Manuel

En más de una ocasión, hemos escuchado al presidente Andrés Manuel utilizar el valor actual de la inflación como indicador de estabilidad económica en su gobierno. Cifra que desde abril de 2018 se encuentra dentro del intervalo de variabilidad de ± 1 por ciento sobre la meta de 3.0% establecida por el Banco de México (Banxico) hace 16 años.

La importancia de mantener la inflación en su rango radica en preservar el poder de compra de la población, además de que da certeza a las decisiones de inversión de distintos actores. Recordemos que cuando el presidente asumió el cargo del Ejecutivo, la inflación subyacente (aquella que no registra las variaciones de precios más volátiles) rondaba los 3.71%, a octubre de 2019, este valor su ubicó tres puntos básicos por debajo (3.68%).

Antes de continuar, es importante mencionar que el Banxico es el encargado de procurar la estabilidad del poder adquisitivo. Para lograr este fin, se dotó en 1994 de autonomía constitucional clara, y es el único capaz de tener incidencia directa sobre los factores monetarios de la economía.

Por esto, diversos especialistas, han objetado la utilización que el presidente da a la cifra inflacionaria, alegando que en realidad Banxico es quien se debe llevar todo el reconocimiento, en virtud de que las decisiones de política monetaria han sido eficaces y han mantenido la variación de los precios en lo establecido por las metas de inflación.

¿Por qué entonces el Presidente usa con tanta frecuencia este argumento? En primer lugar, hay un sentido de la responsabilidad poco antes visto en materia de política fiscal. Desde que este gobierno asumió la presidencia, ha demostrado un profundo respeto por el manejo de las finanzas públicas sanas.

Esto quiere decir que el gobierno de izquierda de López Obrador no está buscando un crecimiento a través del endeudamiento, por el contrario, busca disminuirlo. Plantea además el óptimo uso de los recursos a su disposición, generando mecanismos de optimización financiera (antes de plantear una reforma fiscal). Reestructuró el gobierno, incluido el Presupuesto de Egresos de la Federación, ha negociado refinanciamientos que representen mejores condiciones de pago de la deuda. Todo esto es reflejo de un gobierno serio, que está llevando a cabo una transformación completa de las instituciones del país. Dando seguridad a los inversionistas y afianzando al peso como moneda emergente preferente para muchos.

Otro aspecto importante es el respeto que nuestro presidente ha mantenido con las decisiones de política monetaria que toma el Banxico. Aquí, encontramos un contraste fundamental entre nuestro mandatario y el de Estados Unidos de América, quien a lo largo del año ha realizado una serie de ataques frontales contra el presidente de la FED, Jerome Powell. La comparación se permite porque ambos países han dotado a sus Bancos Centrales con autonomía de gestión, sin embargo, sólo uno de los presidentes, —Andrés Manuel—, está respetando la legislación.

Sumando a lo anterior, las decisiones de inversión del actual gobierno no han generado una fuga de capitales. Y vaya que hemos vivido decisiones trascendentales en materia de política económica, como la reubicación del aeropuerto a Santa Lucía. La inversión en los proyectos de gran calado, representan miles de millones de pesos. No obstante, el gobierno lejos de generar instrumentos que apalancaran estos proyectos y que impliquen déficit en las finanzas públicas, está trabajado sobre sus propias capacidades.

Tampoco las desazones que se han tenido con algunos grupos de empresarios del país han provocado un descontento que termine en una salida de capitales con afectaciones en la balanza de pagos.

La estabilidad de los mercados podría evaporarse en cuanto se hable de déficit fiscal para cumplir con sus proyectos de inversión o los programas sociales, cuando se ataque a la autonomía del Banco Central, o cuando las decisiones de política económica estén alejadas de lo posible. Pero este gobierno maneja de manera bastante seria a las finanzas públicas, tiene un profundo respeto por la autonomía del Banco de México, ha tomado decisiones de política económica enmarcadas en un proyecto de país que apuesta por el potencial a desarrollar en el sur, sin desfalcar y endeudar más a los mexicanos, ha generado un ambiente que aleja cualquier sisma que presione al alza la inflación, en buena medida le ha facilitado la tarea al Banco Central. Por eso, la moderación en el crecimiento de los precios y su estabilidad también es un logro de Andrés Manuel.

Tonatiuh Martínez. Economista por la Universidad Nacional Autónoma de México, con dos especializaciones: una en Microfinanzas y otra en Economía Monetaria y Financiera, ambas por la misma casa de estudios. Cuanta con diplomados en análisis financiero y econometría. Fue galardonado con la medalla Alfonso Caso, en 2014 por su alto desempeño académico. Ha trabajado en Bancos privados y del Estado. Desde hace 5 años es profesor del posgrado de la Facultad de Economía.

@Tonatiuh_88

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