Pluma Patriótica

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La mujer de todos los poderes

Olga Sánchez Cordero ha pasado por las esferas de poder más altas en México. Según mis cálculos, ella es la única persona (al menos en el último siglo) que ha tenido cargos importantes en todos los Poderes de la Unión. De 1995 a 2015 fue ministra de la Suprema Corte; desde 2018 hasta apenas hace unos días, fue titular de la Secretaría de Gobernación y pronto será la presidenta en el Senado.

No está de más resaltar que Sánchez Cordero fue la primera mujer encargada de la política interior del país (la Segob era un cargo que solamente había sido ocupado por varones) y ahora será la próxima mano derecha de Andrés Manuel para consolidar la transformación en la Cámara alta (recordemos que los principales operadores de la 4T en el poder legislativo también han sido solo hombres). Resulta que, aún con su trayectoria y logros, los medios de comunicación que critican “la paridad efectiva” del gabinete, siempre atacan a la ministra en retiro con argumentos basados en que ella solo se encuentra integrada de forma “nominativa”.

A estos medios se les olvida que, como integrante de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, promovió la legalización de la mariguana y del derecho a decidir (entre otros temas polémicos) y que como Secretaria de Gobernación se ocupó de acercar esta instancia (antes la encargada por excelencia de espiar y reprimir) a las organizaciones de familiares de personas desaparecidas y de defensoras de Derechos Humanos. Ahora se rumora que presidirá uno de los espacios de poder más importantes del Senado cuando se integre a su curul.

Las críticas a la supuesta falta de poder de Sánchez Cordero son pura misoginia. Esta dinámica de hipervigilancia que sufren las mujeres que ejercen poder no está bien y menos cuando se escuda en supuestas críticas feministas al sistema. A ellas se les observa más la eficiencia, coherencia y trabajo en comparación de los hombres y no podemos permitirlo ni reproducirlo. Sánchez Cordero merece todo respeto y sororidad porque en lo individual es una mujer fuerte, feminista y progresista y al mismo tiempo es una militante fundamental del proyecto colectivo y popular más grande del país, la Cuarta Transformación.

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