Pluma Patriótica

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La pandemia de VOX en México y la necesidad de un cordón sanitario

Desde 2020, el mundo sigue inmerso en una pandemia que ha orillado a los gobiernos a tomar medidas sanitarias para contener el covid-19, y así evitar la sobresaturación hospitalaria, con el objetivo de que los casos graves puedan ser atendidos. Sana distancia, cubrebocas, clases virtuales, cierre de fronteras, estrategias de vacunación y acceso controlado a lugares públicos son tan solo algunas de las medidas tomadas.

Lo anterior se puede definir bajo el rótulo de origen médico denominado “cordón sanitario”, que se define como el “conjunto de elementos, medios y disposiciones que se organizan en algún lugar o país para detener la propagación de epidemias, plagas, etcétera”.

Así como en el sector médico, la política utiliza expresiones similares para abordar fenómenos sociales. El “cordón sanitario” también ha servido como una categoría de análisis en Europa ante el ascenso del fascismo en países como Francia, Ucrania, Alemania y España desde que apareció el partido de ultraderecha VOX en la arena pública. Y es que, así como los virus se propagan con facilidad al desencadenarse una pandemia, las ideas tienen de igual manera una capacidad impresionante para propagarse de manera virulenta a través de la cultura, los medios de comunicación y los discursos políticos.

Precisamente ha sido VOX el protagonista de los últimos titulares en nuestro país. La preponderancia mediática del partido español se debe a la reciente invitación que hiciera el Grupo Parlamentario del PAN en el Senado para firmar la Carta de Madrid, suscrita por Senadoras y Senadores del PAN e, incluso, uno del PRI.

Inmediatamente después de presumir el acto político en sus redes sociales, donde salían a relucir el líder de VOX, Santiago Abascal, Agustín Laje y varios influencers de ideario supremacista y abiertamente racista, varios liderazgos del PAN a nivel nacional se pronunciaron para deslindarse de la cercanía con VOX, entre ellos: Gustavo Madero, Javier Corral, Laura Rojas, Xóchitl Gálvez, Felipe Calderón y muchos más.

Por su parte, el grupo de Senadores y Senadoras de Morena, a través de un comunicado, manifestó su rechazo de que “se brinde espacio a grupos o personajes racistas, clasistas y con claro perfil fascista e intervencionista”.

El profundo desacuerdo generado por la firma de esta carta y el pronunciamiento desde las cuentas oficiales del Grupo Parlamentario del PAN pusieron en una incómoda situación a su coordinador, Julen Rementeria, quien tuvo que recular al decir que “era a título personal” cuando, de manera evidente, los postulados de VOX coinciden con las posturas del panismo antiquísimo.

Error tras error, el PAN desde su Comité Ejecutivo Nacional se ha ido deslindando una y otra vez, colocando el tema nuevamente en la palestra en uno de los peores manejos de crisis que se han presenciado en las últimas dos décadas.

En política, como en la vida, cuando las cosas se hacen con prisa y de manera reaccionaria, salen mal. Es claro que el Grupo Parlamentario de Acción Nacional en el Senado actuó desde sus más profundas animadversiones a un enemigo que ni siquiera es tangible, el supuesto “comunismo” teniendo en vigor un tratado trilateral de comercio (T-MEC) ratificado por ellos mismos.

Queda claro que los sectores del PAN más moderados han aplicado, al igual que Morena y otras fuerzas políticas, un cordón sanitario al fascismo que representa VOX con posturas extremistas, de odio y profundamente antidemocráticas. Es un peligro para la democracia cuando se normalizan discursos que tienen por objetivo quitarles derechos conquistados a las mujeres, a la comunidad LGBTIQ+, a las comunidades afrodescendientes y a las personas de más escasos recursos. Las líneas que definen el marco democrático de nuestra República se encuentran incrustadas en nuestra Constitución en sus derechos sociales y humanos; el discurso de VOX al que se suscriben los panistas desborda esos márgenes y desdibuja nuestro sistema de partidos al infectarse de este tipo de posturas reaccionarias. El peligro esta retratado en lo peor de la historia de la humanidad con el caso de la Alemania Nazi, la Italia de Mussolini y la tragedia chilena de Pinochet. Con estos precedentes históricos, el cordón sanitario resulta una medida urgente para evitar el ascenso del fascismo en México. Aún estamos a tiempo de evitar una pandemia política.

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