La reincorporación escolar en la nueva normalidad

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La reincorporación escolar en la nueva normalidad

Por Pluma Invitada | jueves, 13 de agosto del 2020.

Por: Arturo Vinicio Barajas

El lunes 2 de agosto el Presidente Andrés Manuel, junto con el Secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma, comunicaron el regreso a clases del nivel básico, el cual será el 24 de agosto en su modalidad a distancia. Lo anterior acompañado de un convenio con las grandes televisoras y radiofónicas del país para que los alumnos tengan un mayor número de herramientas y que los contenidos escolares lleguen a todas y todos los estudiantes del territorio nacional. 

Sin duda, la decisión ha sido la mejor, ya que prioriza la salud de las y los niños y adolescentes y se prevé que el regreso a las clases presenciales sea hasta que el semáforo epidemiológico se encuentre en verde. Aunado a esto, es una forma efectiva para retomar las clases y prevenir un retraso educativo que afectaría a toda una generación. Por otro lado, se asume el rezago tecnológico existente a nivel nacional, lo que limita que en algunas zonas del país se puedan tomar clases. Ahí radica la importancia del acuerdo con la industria televisiva y radiofónica. 

La contingencia sanitaria nos ha puesto grandes retos en todos los sectores y niveles; el educativo no es la excepción. Desde el primer día nos hemos vistos obligados a tomar decisiones para no perder la continuidad del ciclo escolar. Sin embargo, creo importante revisar algunos factores de riesgo que deben tomarse en cuenta: por un lado, la salud emocional de las y los niños y adolescentes –pues se ha comprobado que el aislamiento tiene repercusiones emocionales importantes en la sociedad, esta generación se está viendo afectada totalmente. Desafortunadamente, los efectos emocionales y psicológicos serán visibles hasta dentro de unos años. Ello hace imprescindible la necesidad de visibilizar estos problemas y reforzar las acciones en esta materia.

Por otro lado, la educación física y nutricional se debe de reivindicar, pues Covid-19 nos ha puesto en jaque por la falta de ejercicio, la vida sedentaria y los malos hábitos alimenticios, que dan lugar a enfermedades crónico-degenerativas, como: diabetes infantil-juvenil, obesidad, e hipertensión, entre otras. En consecuencia, en este tiempo tan complicado debemos de revisar las formas como nos alimentamos, tener una vida con mayor movilidad física, menos sedentaria y por supuesto, la importancia de inculcar la actividad física y deportiva desde la niñez. 

Por último, el papel que juegan los padres y madres de familia es fundamental para el desarrollo de los alumnos en esta nueva normalidad, y la relación intrafamiliar se ha visto modificada en todos los sentidos. Desde la convivencia hasta la dependencia económica de ciertos actores en la familia pueden poner en vulnerabilidad la salud física y emocional de las y los niños. Es por ello que habrá que reforzar las acciones que hacen instituciones como el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) desde el Sistema de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA) de la Ciudad de México, esfuerzo interinstitucional en donde participan alcaldías, y secretarías de gobierno, y asociaciones civiles para proteger y garantizar los derechos de la niñez a través de acciones en conjunto.

Estos retos son grandes, pero importantes, y se debe de entender que no solo se puede ver afectado un solo sector, sino toda una generación, el futuro de nuestro país. Las decisiones han sido asertivas y si se ve el modelo aún más integral estoy seguro que los resultados serán exitosos.


@Arturovbarajas 

Militante de izquierda, politólogo del ITAM, creyente de que la esperanza ya está sembrada, Director General de Desarrollo Social y Bienestar en Azcapotzalco.

Por Pluma Invitada | jueves, 13 de agosto del 2020.

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