La transformación de la justicia mexicana: el principio del verdadero cambio

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La transformación de la justicia mexicana: el principio del verdadero cambio

Por Pluma Invitada | viernes, 15 de enero del 2021.

Por: Emmanuel Moya

Impunidad y nepotismo han sido la bandera de la corrupción en la justicia mexicana. Esta no solo se ciñe a la ineptitud del ministerio público sobre la investigación de los delitos y la falta de respuesta a todos aquellos que vieron trastocados sus derechos fundamentales por la corrupción en la impartición de justicia. Ahora, se habla de un eslabón más grande que nunca ha tocado el poder legislativo, pero que ahora sí ahora está ocurriendo con la Cuarta Transformación. Me refiero al Poder Judicial, los dioses del olimpo que deciden sobre los hechos y el futuro de las víctimas de los delitos e injusticias de los criminales y las autoridades.

La reforma al Poder Judicial que está en puerta advierte un cambio a 7 artículos de la constitución (94, 97, 99, 100, 103, 105 y 107), así como la creación de 2 nuevas leyes -Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación y la Ley de Carrera Judicial del Poder Judicial de la Federación-. 

En el fondo, se trata de un nuevo combate a la corrupción desde el frente de guerra de la impartición de justicia, al enfocarse primordialmente en erradicar el nepotismo de los tribunales y juzgados del país, e incluso de la propia Suprema Corte de Justicia. Además, se establece la creación de una Escuela Federal de Formación Judicial que busca que los servidores públicos encargados de la impartición de justicia sean personas honestas, capaces y comprometidas con la salvaguarda de los derechos, pero sobre todo, que permitan dar soluciones sencillas, claras y justas, como lo señaló el Ministro Presidente, Arturo Zaldívar en la presentación de la iniciativa ante legisladores federales.  

Son muchos los cambios que abarca la iniciativa, aunque cabe destacar que uno de los puntos que más gustaron es la fortaleza otorgada a los “defensores del pueblo”, antes defensores de oficio. Se trata de que todas las personas tengan un abogado preparado y gratuito que los defienda y que no tengan que “comprar su inocencia” como lo dijo el propio Presidente en la presentación de la iniciativa. Es una reforma que, si bien no modifica totalmente al Poder Judicial, da el banderazo de partida para que la justicia en México sea humanista, pronta y expedita para que se encuentre al servicio del estado de derecho y no sólo de los que tienen dinero para pagarla.

En el fondo, los mexicanos necesitamos jueces más preparados no sólo en lo académico, sino en la humildad y en el sentir de quien más lo necesita, con sentencias que no sean redundantes y que tengan un carácter objetivo. “¡Justicia!” es lo que clama este país y esta reforma es un paso importante hacia una nueva realidad. En palabras del gran libertador de América, Simón Bolívar :“la Justicia es la reina de las virtudes republicanas y con ella se sostiene la igualdad y la libertad”.  


@emmanuel_moya_
Licenciado en Derecho. Constitucionalista y penalista. Especialista anticorrupción y seguridad.

Por Pluma Invitada | viernes, 15 de enero del 2021.

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