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Cabilderos contra la salud púb

Cabilderos contra la salud pública

El pasado miércoles la comisión de salud de la Cámara de Diputados aprobó un dictamen para hacer modificaciones a la Ley General de Salud, con el que se busca obligar a las empresas a incluir un etiquetado frontal en sus alimentos y bebidas que permita al consumidor conocer fácilmente su contenido de sodio, azúcares, grasas y calorías. Estas medidas ya han sido implementadas en Chile, Perú, Uruguay y Brasil.

Esta pequeña pero significante victoria no resultó tarea fácil. Desde que se presentó la primera iniciativa en febrero, la industria de alimentos y bebidas (también conocida como el Cártel de la Chatarra), a través de la plaga de cabilderos, acampó en el palacio legislativo de San Lázaro con la firme intención de sabotear y obstaculizar a toda costa la inclusión de etiquetados de advertencia.

¿A qué le tienen miedo?

La entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte trajo una modificación a la dieta alimentaria del pueblo mediante un aumento en la disponibilidad de productos altamente procesados con nulo aporte nutricional y a menores precios. Se dejó de lado la dieta tradicional basada en el maíz y se incrementó el consumo de bebidas azucaradas y comida chatarra.

No se trata de un fenómeno aislado. En las últimas décadas el perfil epidemiológico de la población se ha desplazado de las enfermedades infectocontagiosas hacia un aumento considerable de las enfermedades no transmisibles (ENT), mismas que acaparan el 70 por ciento del número total de muertes a nivel mundial. Tan solo en México las tres principales causas de muerte son: enfermedades del corazón, diabetes mellitus y tumores malignos, todas relacionadas con las ENT.

En 1980 en México el 7 por ciento de la población padecía obesidad, cifra que prácticamente se triplicó para 20161. Ese mismo año la Secretaría de Salud emitió la declaratoria de emergencia epidemiológica para todo el territorio nacional por diabetes mellitus y obesidad.

Actualmente México es uno de los países con mayor porcentaje de adultos que tienen sobrepeso y obesidad, con un 72.5 por ciento de acuerdo con la última estimación del Instituto Nacional de Salud Pública, mientras que 9.4 por ciento de la población padece diabetes mellitus. El escenario era insostenible.

El etiquetado frontal de alimentos y bebidas es la única herramienta con la que contamos para conocer el contenido real de los productos procesados y ultraprocesados. El etiquetado actual fue diseñado en el periodo neoliberal bajo lineamientos dictados directamente desde la industria de alimentos y bebidas, sin participación de expertos en nutrición. No es coincidencia que el actual resulte engañoso y difícil de comprender.

Con los nuevos etiquetados que propone esta reforma se estará brindando información de fácil comprensión sobre ingredientes cuyo consumo es nocivo para la salud. De igual manera se estarán ejerciendo a plenitud el derecho a la salud y a la alimentación nutritiva, así como el derecho a la información consagrados en la Carta Magna.

La industria de alimentos y bebidas, junto con sus aliados de Acción Nacional, ha intentando descarrillar esta iniciativa mediante todo tipo de artimañas, que van desde la presión política, sobornos, reventar sesiones de comisión y plantear argumentos que faltan a la verdad. De frente al pueblo y actuando contra el mandato por el que fueron elegidos, diversos legisladores han cedido ante las presiones cabilderas que atacan directamente a la salud de las y los mexicanos.

Una de las críticas más comunes a este tipo de propuestas busca cuestionar su efectivad. Desde luego que se requiere una política integral para combatir la obesidad, el sobrepeso y la diabetes; sin embargo, el etiquetado es un importante y necesario paso en ese sentido. Es importante resaltar que, a nivel nacional, la cuarta transformación está trabajando en otros tres rubros para reducir la carga de enfermedades: 1) Posible aumento a impuestos en productos de tabaco, refrescos, alcohol y comida con alto contenido calórico. 2) Creación del Grupo Intersectorial de Salud, Bienestar y Sistema Agroalimentario (sin interferencia de la industria) como pilar en la política de prevención de obesidad, sobrepeso y diabetes. 3) El nuevo Programa de Desayunos Escolares ofrecerá alimentos calientes y nutritivos.

El martes fue un día histórico, otro día histórico en el Congreso de la Unión para la cuarta transformación. A pesar, como siempre, de unos cuantos que se hacen llamar “representante populares”, pero que en la práctica operan para quienes ponen el dinero, incluso aunque tengan que dejar de lado la salud pública de la nación.

NOTA

1 Institute for Health Metrics and Evaluation

 

Marco Romero Sarabia. Concejal de Morena en la alcaldía de Benito Juárez. Politólogo e internacionalista del ITAM.
Interesado en temas de salud pública y movilidad.

@Ma_Sarabia

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