Más transición energética soberana

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Más transición energética soberana

Por Lizbeth Gutierrez Obeso | viernes, 22 de mayo del 2020.

Los Acuerdos publicados durante el presente año por el Centro Nacional de Control de Energía (CENACE), el 29 de abril, y la Secretaría de Energía (SENER), el 15 de mayo, han colocado en el debate de la nueva normalidad a la viabilidad de la transición energética. De inmediato las y los actores aludidos interpusieron recursos legales que han derivado en suspensiones provisionales del primer Acuerdo.

Esta convulsión administrativa en el sector energético no es cosa menor. Desde hace décadas el movimiento Ecologista mundial ha impulsado compromisos internacionales y al interior de los países donde tienen representación formal con plataformas integrales para mitigar y adaptarse al cambio climático. Lo que, de no lograrse, aumentaría la temperatura de la Tierra entre 2 a 5 grados centígrados. Este hecho en sí mismo no resonaba en la conciencia popular. Ha sido el COVID—19 el fenómeno mundial que ha servido de ejemplo acerca de cómo sería el mundo si este aumento en la temperatura se concretara.

Es decir: las acciones de mitigación y de adaptación del cambio climático dejaron de ser exclusivas de los foros elitistas de índole científica, gubernamental, empresarial y de sociedad civil organizada. El rol de la energía en este escenario de “nueva normalidad” es muy importante pues el petróleo es finito y sus precios volátiles, la electricidad no es almacenable en las cantidades que la industria y los consumidores domésticos lo demandan en horarios distintos y regiones diversas del país –y si a esto le sumamos que los gobiernos pasados sentaron las bases para la transición energética pero no articularon de forma inequívoca y sincronizada a la producción de tecnología propia–, no es de sorprender la suscripción de los Acuerdos por los titulares del CENACE y la SENER así como las reacciones de los empresarios del mercado energético mayorista.

La energía también es un tema de poder cargado de ideología y de administración pública. La gran pregunta es si los actores involucrados en los sectores públicos o privados se van a cerrar a un debate franco, honesto, objetivo y si en caso de abrirse lo canalizarían a favor del Estado, de los privados o de la vida.

 

 

Por Lizbeth Gutierrez Obeso | viernes, 22 de mayo del 2020.

Lizbeth Gutierrez Obeso

Lizbeth Gutiérrez Obeso es maestra en Derecho Constitucional y Gobernabilidad por la UANL y secretaria de la Mujer en el Partido Verde Sonora donde construye una 4T sustantiva.

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