junio 13, 2021

Pluma Patriótica

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martes, 28 enero, 2020
Contra la resignación

Contra la resignación

Óscar Rojas (@BandaDelAzufre) inició recientemente un curso en línea llamado La discusión científica de la 4T: Moviendo al elefante reumático. El título hace referencia al que ha sido el objeto de mis columnas: la transición del Estado neoliberal a uno después de éste. ¿Cómo mover a este enorme elefante lleno de dolencias? En cuanto supe de tan sugerente curso, no resistí la inscripción.

En la primera sesión (que terminó la semana pasada) Óscar preparó un video para discutir qué es la ideología capitalista1. Verlo genera contracturas para quienes venimos de escuelas neoliberales, no sólo porque está grabado en un curioso formato de 45 grados de pícara inclinación sobre los ejes tradicionales, sino también por la efectiva paciencia con la que Óscar va cimentando sus ideas.

Después de explicar las características materiales que hacen de su curso uno científico (nociones, por cierto, muy alejadas de la plétora de citas y de ecuaciones que nos enseñan como únicas fuentes de rigor en academias neoliberales), Óscar describe a grandes rasgos la lógica medieval que yace detrás del neoliberalismo: la élite de gobernantes y técnicos debe decidir el rumbo, y la prole debe obedecer a los que entienden.

Para que lo anterior tenga sentido, es necesario que el objeto permanezca; en este caso, que la historia permanezca. Para que el entendimiento siga siendo fuente de poder (tecnocracia, en el sentido más crudo). Neoliberal es, pues, aquella persona idealista que niega casi con celo religioso que las transformaciones sean posibles; sobre todo cuando éstas parecen alejarse de lo que mandatan sus modelos. Es una persona divorciada de la historia que confundió separación con inexistencia. Las cosas no se pueden transformar; ya sea porque siempre han sido así (el egoísmo natural del homo oeconomicus), porque las ecuaciones lo rechazan, o porque la fuerza global es tal que no hay remedio. Resignación o abismo, parecen querer decirnos, ¡con todo y que son causa del vórtice medioambiental! “Nos necesitarán para siempre”, sugieren con angustia.

Estos agoreros y agoreras de la resignación son, voluntaria o involuntariamente, las muestras más claras de que el neoliberalismo no es sólo un régimen económico: es una concepción histórica un tanto contradictoria: la ausencia (o peor: la irrelevancia) de toda historia que contradiga un modelo particular.

Para salir del atolladero es necesario recuperar otras formas de explicar el mundo; tejer nuevas narrativas que no dependan de la absurda idea de la resignación como acto heroico o prudente. Es necesario cultivar nuevos lenguajes que, a diferencia del idioma del fin de la historia, vean explicaciones en las contradicciones históricas, y no barrancas insondables. Este es el fin del curso: trascender la confrontación estéril de las contradicciones irresolubles para analizar el mundo que esta grieta global está permitiendo ser.

Al final, la grieta es sólo una posibilidad, pero el compromiso ético con la transformación debe llevarnos a intentar cruzarla, en lugar de sólo pontificar a su entrada que sobrevivir es imposible.

NOTA

1 Disponible por acá

Mercurio Cadena. Abogado administrativista
especializado en administración de proyectos públicos.

@hache_g

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