Pluma Patriótica

Share on facebook
Share on twitter
Share on telegram
Share on whatsapp
Share on email
WhatsApp-Image-2021-06-20-at-21.48.22-1

Nuestro club de aspiracionistas

Estuve tres días pensando que “aspiracionista” se refería a las personas que aspiran su casa. Me enojé mucho por la agresión de Este Señor a las personas que les gusta tener su casa limpia. Luego, mi hijo me dijo lo que significa este término. Y con mayor razón me enojé, al ver la maldad encarnada en Este Señor, queriendo acabar con el club de fans más maravilloso que tenemos. A la gente como yo nos encanta que la gente nos admire por tener todo lo que tenemos, sin fijarse en las pequeñeces que solo la gente “chiquita” quiere ver: que si los amigos, que si las influencias, que si los contratos leoninos, que si no pagamos impuestos… este tipo de menudencias. A nuestro club de fans le encanta vernos en las pantallas iluminadas, en los lugares lujosos, en las alfombras rojas. Es igual que con las estrellas de cine: a nadie le importa lo que hacen fuera de cámaras, con quién andan o qué consumen. Les encanta el glamour y el sueño de llegar a ser como ellos. En eso somos casi iguales a los artistas. Nos encanta provocar envidias “de la buena”, como dice mi cuñada cuando ve mis zapatos nuevos o mi colección de bolsas. Con la ventaja de que no requerimos tantas cirugías. El dinero compensa, y mucho.

¡Qué haríamos sin esos maravillosos fans, tan incondicionales, tan bien portados y tan implacables cuando se trata de defendernos! Y aunque algunos digan que no, sí son personas muy educadas e inteligentes, que se dan perfecta cuenta de que jamás podrían ser como nosotros. Lo tienen clarísimo, tan claro como la ilusión de ser ganadores. Nada más aterrador que ser unos losers. Ganadores a punta de tarjetazos, pero ganadores al fin.  La verdad yo les agradezco muchísimo su empatía con nosotros: así como yo me aterro con sólo escuchar la palabra COMUNISMO, ellos también. Y es muy chistoso porque a ellos les espanta perder lo que sueñan con tener. Es como más intenso, ¿no?  Como más profundo lo de ellos. Lo de nosotros es más práctico: ¡tenemos mucho que perder! Mi hijo me reprocha que hay mucha ignorancia en el tema del comunismo. Yo creo que no es ignorancia, porque ciertamente a estas alturas, aunque nadie sabe bien lo que es, lo que sí sabemos es que equivale a “quitar” o a “perder”. Y con eso basta para tener una emoción profunda, convertida en terror, que quién sabe por qué, pero nos genera más fans, a pesar de que en las últimas décadas se hicieron muy poquitos. Casi desaparecen y se convierten en pobres. No le echaron suficientes ganas. Y no es por falta de riquezas en el país, porque a nosotros nos fue super bien, lo que sea de cada quien. Por eso quiero aprovechar este espacio para que quede bien claro: todos los aspiracionistas con nosotros tienen un lugar y un gran futuro: siempre los tendremos en nuestro corazón.   

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on telegram
Telegram
Share on whatsapp
WhatsApp

Relacionado