#OpiniónChinaca: Nos salvamos juntos o nos hundimos separados

compartir

#OpiniónChinaca: Nos salvamos juntos o nos hundimos separados

Por Isaac Vázquez | viernes, 03 de abril del 2020.

Leí esta frase por primera vez en el compendio “El último apaga la luz”, del poeta chileno Nicanor Parra: <>  La frase es de Juan Rulfo y debiera estar en un texto llamado México y los mexicanos que hasta hoy nunca he sido capaz de encontrar. Pero eso es lo de menos. Lo importante es que el dicho en sí tiene su propia fuerza. Resulta por lo menos extraño para la mayoría de nosotros que crecimos imersos en esta cultura occidental que se esmera en reivindicar la individualidad, lo personal y lo exclusivo como las únicas vías posibles hacia la felicidad. Hoy tiene más sentido que nunca en tanto la contingencia sanitaria global nos obliga a renunciar a numerosas comodidades y placeres para proteger a millones de personas que en su mayoría no conocemos ni conoceremos jamás. Vivimos un momento inmejorable para rescatar la política. Renunciamos mucho tiempo a ella esperando que desaparecieran “sus males” pero, en tanto resulta inescapable, lo único que ocurrió fue que llegaron unos pocos y se pusieron a hacer política por nosotros. 

Entendamos la política como vivir juntos más allá del mero espacio geográfico; como dar forma a un horizonte compartido de la mano los unos con los otros, con nuestros hermanos y hermanas y con el conjunto de los sistemas naturales. Un proyecto de nación transformador ha de tener por base la fraternidad y la sororidad; la cooperación y la honestidad; la voluntad de aprender y la voluntad de servir; el respeto al prójimo y el respeto a la naturaleza y sobre todo la firme convicción de que avanzar no lo es verdaderamente si abandonamos a alguien o empeñamos el futuro de la colectividad en el camino.

Entendamos que nunca vamos a poder arrancar de la vida aquellos eventos que nos causan dolor. El simple hecho de amar algo ya implica en sí mismo el fantasma del sufrimiento que nos traería el perderlo. No podemos evitar todo lo malo pero lo que sí podemos hacer es crear un mundo donde la tragedia, cuando se aparezca, no nos consuma; un mundo en donde no estemos solos y abandonados frente a ella, en donde sea menos grave y caiga sobre menos vidas. No debemos olvidar que el dolor vivido por los otros es también nuestro propio dolor.

 No hay que olvidar las tradiciones y los relatos que nos ligan, no solo a una tierra y a una historia, sino también a la gente con quien las compartimos. Nos ayudan a recordar que formamos parte de algo que va más allá de nosotros mismos; que a pesar de las diferencias siempre habrá un lazo que nos hermane y que debemos luchar con todo lo que tenemos por lograr que ese vínculo trascendental sea lo que prevalezca. Un nosotros por encima de un tú contra mí; un nuestro antes que un tuyo y mío; la solidaridad y lo mutuo antes que la depredación y el individualismo voraz. Después de décadas de un régimen que nos empujaba hacia la soledad, el egoísmo y la miseria existencial, es necesario alzarnos, resistir y reconquistar el terreno perdido para resembrar en él la idea de que un mundo que no es compartido no vale la pena.

La política es lo que hacemos cuando nos preocupamos por lo que nos concierne a todos; la política es la lucha por el sentido común, por cultivar una intuición que nos recuerde siempre que en lo público y en lo privado son inadmisibles el despotismo y el abandono, que no podemos ser felices sin que los otros también lo sean y que al final del día si luchamos podremos sobreponernos a cualquier adversidad, pues nosotros, como la gente, queremos un México mejor para todas las personas hoy y en el futuro. La política es ante todo una disputa por la cultura entre quienes creen que el objetivo de vivir es dominar, someter y explotar al mundo y quienes creemos que de lo que en realidad se trata es de hacer la vida más acorde a lo que somos; más justa y menos bárbara; más amable y menos cruel; de salvar a nuestro país y de salvarnos; de salvarnos juntos, pues,  para no hundirnos separados.

 

Por Isaac Vázquez | viernes, 03 de abril del 2020.

Isaac Vázquez

Politólogo y Psicólogo. Duranguense. Hago ciencia del comportamiento en BPP A.C.  Miembro de La Chinaca Nacional.

Ver todas sus columnas

Comentarios