En San Andrés Totoltepec, alcaldía Tlalpan, las y los vecinos organizados nos estamos reuniendo los martes minutos antes de las 18:00 horas en la sede del Concejo, a un costado del kiosco. A las reuniones han sido invitados candidatas y candidatos a puestos de elección judicial.
Se han escuchado sus propuestas y se les cuestiona en un diálogo circular y respetuoso.
Como en botica, hay de todo: candidatas y candidatos que a leguas se nota que es su primer contacto directo con la ciudadanía y que se ponen nerviosos de hablar en público. Gente que ocupa su tiempo en exponer sus títulos y sus cursos, antes que hablar de sus propuestas. También, otras personas que -con más experiencia- hablan con soltura ante el público, explicando qué es lo que hacen y por qué es importante la materia legal que pretenden representar.
En lo general, los vecinos conocen el ámbito penal y un poco el ámbito civil, pero no necesariamente entendemos sobre materia administrativa, o laboral. Lo que sí es un común denominador, es que todos los que asistimos, nos preocupa enormemente la corrupción institucional que ha minado al poder que en teoría tendría que brindar justicia a los desprotegidos.
En lo general, las reuniones tienen un balance positivo.
Desconcertadas —parece que no lo esperan— las distintas candidaturas, responden a los vecinos sobre cómo piensan combatir la corrupción. ¿Han recibido sobornos o presiones para fallar de un determinado modo? ¿Qué eligen cuando tienen que decidir entre legalidad o justicia? ¿Por qué liberan a pederastas por “fallos en el debido proceso”? ¿No sería mejor reponer el proceso? ¿Tiene estudios en perspectiva de género? ¿Liberarían a un feminicida porque su familia tiene poder económico? En los pueblos de Tlalpan que cuentan con tierras ejidales ¿Qué propondrían para regularizar la tenencia de la tierra? Entre otras.
Las y los invitados responden —con más o menos acierto— desde los lugares comunes hasta explicaciones muy técnicas que no necesariamente convencen al auditorio, pero que, como ejercicio de diálogo, de conversación y de razonamiento es inédito para todos.
La democracia se fortalece enormemente con estos ejercicios.
Aún tenemos un par de semanas por delante.
Previo a las elecciones, entre todos haremos balance de personajes y propuestas y haremos nuestro acordeón para saber cómo votaremos el 1ero de junio. También, socializaremos la información con nuestras familias, amigos y vecinos para invitarles a participar.
La organización popular se ve fortalecida con este ejercicio democrático y la elección al poder judicial va, aun en contra de quienes quieren verlo fracasar.
Les invitamos a nuestras reuniones y a replicar estos ejercicios en sus lugares de origen.
Nos vemos en las urnas.



