Ciudad de México a 18 enero, 2026, 17: 13 hora del centro.
Ciudad de México a 18 enero, 2026, 17: 13 hora del centro.

Planeación con rumbo: la nueva rectoría energética que da certeza y orden al país

Javier Jileta-Horizontal (1)

La Secretaría de Energía consolida una rectoría técnica y una planeación vinculante que devuelven al Estado la conducción del sector eléctrico, atendiendo los señalamientos del IMCO con resultados concretos, reglas claras y visión de largo plazo.

En medio de un contexto global marcado por la incertidumbre energética y la transición hacia fuentes limpias, México ha dado un paso decisivo. La Secretaría de Energía (Sener), bajo el liderazgo de Luz Elena González, ha consolidado un modelo de planeación vinculante y rectoría estatal efectiva, capaz de articular el desarrollo del sector eléctrico con visión técnica, orden y transparencia.

El Plan de Desarrollo del Sector Eléctrico (PLADESE), publicado en octubre de 2025, es el eje de esta transformación. Por primera vez, el país cuenta con un instrumento de planeación con fuerza legal, actualizado anualmente, que orienta tanto la inversión pública como privada a partir de criterios de eficiencia y seguridad energética. Esto significa que toda autorización o permiso deberá alinearse a las necesidades del Estado y al horizonte estratégico de 15 años definido por la Sener, rompiendo así con la improvisación que caracterizó a etapas anteriores.

El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) había advertido la urgencia de un marco de largo plazo, con reglas claras y coherencia institucional. La respuesta del gobierno federal no se limitó a la retórica: se materializó en regulaciones, programas y mecanismos concretos. Entre ellos destacan los Programas Vinculantes de Instalación y Retiro de Centrales Eléctricas (PVIRCE), que integran los proyectos privados a la planeación nacional, y los Programas de Ampliación y Modernización (PAM), que aseguran la expansión técnica de redes eléctricas. Ambos mecanismos fortalecen la certidumbre y evitan duplicidades que antes generaban distorsiones en el mercado.

La rectoría estatal hoy se entiende como una coherencia técnica con responsabilidad pública, no como exclusión. El Estado mantiene la prevalencia de al menos 54% de la generación eléctrica bajo control nacional, pero reconoce la importancia de la participación privada regulada para cumplir con la demanda y acelerar la transición energética. En esta lógica, modelos de inversión mixta, como los contratos a 30 años con mayoría estatal, reflejan la madurez del nuevo marco. Casos como la recompra de activos de Iberdrola o el fondo operado por Banobras para proyectos de Pemex son ejemplos de colaboración ordenada y estratégica.

El avance institucional también ha sido notable. La creación de la Comisión Nacional de Energía (CNE) en marzo de 2025 centralizó funciones regulatorias antes dispersas entre la CRE y otros órganos, reduciendo tiempos de permiso y mejorando la coordinación técnica con CFE, Pemex y CENACE. Además, el Grupo de Análisis Técnico de la Sener garantiza revisiones colegiadas en la entrega de permisos y decisiones de expansión, fortaleciendo la transparencia y la rendición de cuentas.

El nuevo marco legal y operativo responde con hechos a los diagnósticos del IMCO: hay una planeación real, coherente y vinculante, que combina soberanía, eficiencia, justicia y competitividad. Este modelo consolida la capacidad del Estado mexicano para dirigir la transición energética sin perder el control del sistema, impulsando inversiones limpias y modernizando la infraestructura nacional.

Con esta estrategia, la presidenta y su gabinete energético han devuelto dirección, certidumbre y propósito al sector eléctrico. México transita hacia una soberanía energética moderna, donde la rectoría no es control político, sino capacidad técnica para asegurar que la energía sea motor de desarrollo, justicia y futuro.

Esta forma de planeación no cumple con una serie de cánones dictados previamente desde mercado, sino con una serie de intereses basados en las prioridades del Estado, que son legítimas debido al enorme mandato popular que tiene este gobierno. No se trata de que descalificar al análisis del IMCO; sino que entienda que así como hay un cambio en el marco global de comercio, en el que las reglas Bretton Woods se desvanecen. En este sentido, también en México hay un cambio: ya no funciona igual que antes, y sería importante entender esta nueva lógica que tiene premisas diferentes. No todo es ortodoxia económica, la heterodoxia también manda.

Sobre el autor

Comparte en:

Comentarios