El proceso de la Cuarta Transformación radica en la voluntad y el compromiso que se tiene con el Pueblo de México. Claudia Sheinbaum, en lo que va de su gobierno, ha dejado claro que la única consigna que existe, además de la transparencia y la rendición de cuentas, es servir a la causa que aqueja a la ciudadanía, especialmente a los sectores que viven en mayor grado de vulnerabilidad. Por eso ha valido tanto la pena seguir mostrando nuestro respaldo a este desarrollo de cambio que, de un tiempo para acá, es la esperanza de muchos ante la decepción que cargamos de aquellos gobiernos fallidos del PRIAN. Hoy los tiempos cambiantes, al mismo tiempo que experimentamos progreso, nos marcan como las cosas se están haciendo muy bien no solamente a nivel nacional, sino en cada una de las entidades en las que tiene presencia la 4T.
A diario, por ejemplo, vemos estos avances sustanciales a los que nos referimos. Hace poco, en efecto, presumimos la importancia que tiene la insignia de Hecho en México, y como ha ido cruzando fronteras por la calidad de los productos que se elaboran en nuestro territorio. Eso, ante los ojos del mundo, nos pone en el primer plano en competitividad y, al mismo tiempo, hace notar que la labor seguirá siendo eficiente. Esa influencia preponderante, recordemos, la aludimos a la convocatoria para que hombres y mujeres, a temprana edad, sacarán a flote su creatividad en el premio a la innovación que la Secretaría de Economía, de Marcelo Ebrard, en coordinación con el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial, habían lanzado a la opinión pública. Justamente los jóvenes, dotados de habilidades y conocimientos importantes, son el hito de este gran proyecto.
La inmensa mayoría de jóvenes, recordemos, le dieron el voto de confianza a Claudia Sheinbaum. Ella, con ese gran compromiso para volver esa gratitud, ha fortalecido las políticas públicas desde el legislativo federal. A lo largo de este tramo, por ejemplo, hemos sido testigos de la aprobación de leyes y reformas que vendrán a dar mayor solidez al esquema de apoyo y asistencias para estudiantes de nivel básico. Todo eso, justamente ahora, es retomado por las administraciones que gobiernan la 4T. Lo vemos claramente en Puebla, una de las entidades que, a nuestro parecer, son un ejemplo a seguir por el cúmulo de acciones a favor de ese progreso del que hablamos.
Por amor a Puebla, que es la insignia o la estampa que simboliza la puesta en marcha de este proceso de continuidad que ahora lidera Alejandro Armenta, está sentando un precedente importante de progreso, movilidad, innovación, salud, seguridad, deporte y ciencia. En este último rubro, sobra decir, sabemos que va implícito el tema de la educación. De hecho, nos hemos enterado, luego de que la noticia fuera difundida por muchos medios de comunicación, que Puebla tendrá, en un futuro corto, dos universidades que van precisamente dirigidas a los jóvenes y su formación para enfrentar los retos y desafíos de un mundo global.
Poner en marcha la Universidad de la Salud y el deporte, teniendo en cuenta los enormes desafíos que enfrenta cada entidad, viene a fortalecer el proyecto de transformación. Puebla, sin duda, pone el ejemplo de cómo movilizar el presupuesto en beneficio colectivo. Muchas administraciones, guiadas por esa labor, pueden hacer lo mismo anticipando el gran impacto que tendrán, pero sobre todo la rentabilidad para la profesionalización de carreras como medicina y enfermería. Como sabemos, eso se oficializará en unos meses más. Se tiene previsto que sea pronto, en que estos inmuebles abran sus puertas, eso sí, bajo un esquema de gratuidad y becas para quienes lo necesiten.
Eso, hoy más que nunca, me llena de orgullo saber ese tipo de noticias. Yo, a lo largo de nueve años, tuve la dicha de ser maestro frente a grupo en educación superior y posgrado. Sé la importancia que tiene generar los espacios apropiados e idóneos para el proceso de enseñanza y aprendizaje. Por eso aplaudo el esfuerzo que lleva a cabo el gobierno que encabeza Alejandro Armenta. Su insignia, por cierto, se está poniendo muy en alto. Por amor a Puebla, que es un proyecto de cambio a favor de las causas del Pueblo, sigue rompiendo paradigmas que vale la pena seguir muy de cerca porque marcará un hecho histórico para aquellos que están haciendo posible, máxime si es favorable.



