Por el bien de todos, primero el maíz nativo

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Por el bien de todos, primero el maíz nativo

Por Julia Álvarez Icaza | jueves, 26 de marzo del 2020.

Después de un largo peregrinar, el miércoles 24 de marzo a las 20:30 de la noche el pleno del Senado votó con 79 votos a favor y 3 abstenciones la Ley de Fomento y Protección del Maíz Nativo. 

El proceso inició con la presentación de la iniciativa por las senadoras promoventes Jesusa Rodríguez y Ana Lilia Rivera en septiembre pasado después de una veloz aprobación en el Senado; en aquel momento la Cámara de Diputados recibió la iniciativa y ahí quedó parada por más de 6 meses. Hoy, después todo este tiempo y de algunas modificaciones y de regresar al senado para tener de nueva cuenta su aprobación, después de tanta incertidumbre podemos decir: ¡tenemos ley!

Al estar ya del otro lado del túnel y como integrante de la Campaña Sin Maíz No Hay País que acompañamos la iniciativa desde el inicio ¡estamos felices! Pero no sólo estamos enormemente agraciados sino que podemos concluir y desmitificar algunas cosas. En primer lugar y a un día de su votación aseguramos que el precio de la tortilla no subió a $60/kg como lo decía la campaña de difamación y desinformación que estuvo muy activa el año pasado, no subió ni subirá a causa de esta ley. Con esta votación se salda una deuda histórica con el campo mexicano pero sobretodo con los campesinos más pobres que son quienes normalmente se dedican a la siembra del maíz nativo, cumpliendo así con la máxima del gobierno en el poder: por el bien de todos, primero los pobres. La ley promueve justamente el fomento del maíz nativo, lo que suma al anhelo de autosuficiencia y soberanía alimentaria; además que asegura la protección del reservorio genético del grano que da de comer a tanta gente; por último y no menos importante, este esfuerzo colectivo desmitifica la idea de que la sociedad civil organizada y la cuarta transformación no pueden trabajar coordinadamente. Sin duda habrá quienes piensen que la ley es poco restrictiva, que no tiene dientes o que no prohíbe los transgénicos como quisiéramos. Sin embargo, personalmente creo que es un gran esfuerzo que vale la pena celebrar y que sin duda es una herramienta de protección de derechos importantísima, y después…veremos lo que suceda después. 

Pocas veces nos tomamos el tiempo de agradecer y ahora quisiera dedicar unas líneas sin mezquindad a quienes hicieron esto posible porque el pueblo de México, los campesinos, los activistos, los consumidores y las generaciones futuras les decimos ¡gracias! 

Gracias a las senadoras Ana Lilia Rivera y Jesusa Rodríguez, gracias a todos los senadores que desde septiembre dijeron ¡sí a la ley! Gracias al diputado Diego del Bosque, aliado incondicional pues sin él nunca hubiera sido posible aprobar la ley en Cámara de Diputados. Gracias a los diputados que viajaron comprometidamente desde sus Estados para llegar a las sesiones de la Comisión de Agricultura a pesar del sabotaje y de las múltiples veces de “no hubo quórum”.  Gracias a los héroes y heroínas anónimos, aquellos asesores y administrativos que hacen un trabajo invisibilizado y fundamental, sin ellos absolutamente nada sería posible. Gracias a Michael Negrete; gracias a las organizaciones de derechos humanos; al movimiento campesino; gracias también a los que nos antecedieron en esta lucha y se nos adelantaron; gracias a mi padre por quien conocí el teocintle. Gracias a todos los que mandaron videos, cartas, escribieron twitts o publicaciones en Facebook. Gracias a los campesinos que mientras algunos luchamos en el legislativo ellos se encargan de tener la cosecha cada año pues sin ello nada tendría sentido. ¡Gracias a los compañeros de la campaña Sin Maíz no Hay País, de quienes aprendo y admiro siempre!

 

 

Por Julia Álvarez Icaza | jueves, 26 de marzo del 2020.

Julia Álvarez Icaza

Abogada de la UNAM con formación en derechos humanos. Desde distintos espacios ha trabajado temas de derechos económicos, sociales y culturales. Actualmente investiga sobre justicia transicional, reparación integral del daño y justicia restaurativa.

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