¿Qué es un Estado de Bienestar?

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¿Qué es un Estado de Bienestar?

Por Verónica Villegas Garza | viernes, 22 de mayo del 2020.

La propuesta del líder de Morena, Alfonso Ramírez Cuellar publicada el pasado domingo, desató un tsumani de comentarios de todo tipo en medios de comunicación, redes sociales y en líderes políticos y de opinión.

 

Con independencia de las formas en que se propone llevar a cabo, Alfonso Ramírez Cuellar pone sobre la mesa algo que es prioritario y de urgente necesidad en nuestro país: un cambio fundamental en la distribución de la riqueza que ayude a mitigar la tremenda brecha de desigualdad social que existe entre las clases poderosas y la mayoría de los mexicanos sumidos en la pobreza más miserable, brecha que con toda seguridad se volverá más ancha cuando la pandemia de COVID-19 nos permita dimensionar las ruinas del sistema económico que dejará a su paso, aclarando que el poner sobre la mesa la conformación de un Estado de Bienestar de ninguna forma significa, como están asustando los medios de comunicación conservadores y poco creíbles, en darle la bienvenida a un sistema comunista o socialista.

 

Pero vayamos al principio. El Estado de Bienestar moderno surge como una manera de superar la gran depresión de la década de 1930 bajo una forma de intervencionismo estatal para abordar el desempleo y el colapso del sistema financiero y como modelo de organización política y administrativa desarrollado en Europa tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, se caracteriza por el intento de universalizar los derechos humanos de segunda generación, es decir, derechos sociales, tales como educación, sanidad, seguridad social, pensiones y jubilaciones   

El Estado de Bienestar es un concepto político que tiene que ver con una forma de gobierno en la cual el Estado, tal como su nombre indica, se preocupa por el bienestar de todos sus ciudadanos, que no les falte nada, que puedan satisfacer sus necesidades básicas, proveyéndoles en este caso aquello que no puedan conseguir por sus propios medios y entonces se hacen cargo de los servicios y derechos de una gran parte de la población considerada humilde o empobrecida.

El Estado de Bienestar en relación con los derechos económicos, sociales y culturales, considerados como derechos humanos se define como:

El paso de una seguridad social para algunos, a una seguridad social para todos los ciudadanos, el Estado de Bienestar marca la aparición de los derechos de la seguridad social, es decir, las pensiones, la sanidad, el desempleo, junto con servicios públicos aplicados al conjunto de los ciudadanos y no solo a los trabajadores, definirán las políticas de bienestar social como sello de identidad de las democracias europeas avanzadas.

A diferencia del Estado neoliberal que pugna por una disminución de la participación del Estado en diferentes áreas como lo social, convirtiéndolo en una fuente de lucro y negocio de pequeños grupos oligárquicos en detrimento del grueso de la población, es decir, el desentendimiento del Estado de su obligación primera, brindar bienestar a la población más vulnerable, surge y se agranda la brecha social entre poseedores de la riqueza y los desposeídos, acentuándose las desigualdades sociales, debido a estas surge la necesidad de implementar medidas que atiendan o disminuyan el carácter precario de millones de personas que alejadas de los medios de propiedad se encuentran imposibilitadas para competir libremente y en igualdad de circunstancia con los que detentan y poseen la riqueza; el Estado de Bienestar en su concepción ideal busca humanizar a la sociedad e incluir a los marginados y excluidos de la vida activa de la sociedad.

La urgencia de un cambio de rumbo en el país no significa, como están gritando los conservadores, implantar el socialismo o el comunismo ni mucho menos de entrar a nuestras casas a revisar nuestras pertenencias, se trata de disminuir de manera significativa la brecha de desigualdad social y económica existente entre las clases económicas poderosas y la inmensa mayoría de mexicanos pobres desposeídos que seguirán sumidos en esa situación si no se da un cambio de rumbo en el país. En todo caso el problema ya está sobre la mesa, el cómo solucionarlo requerirá de un amplio acuerdo nacional los siguientes meses.

 

 

Por Verónica Villegas Garza | viernes, 22 de mayo del 2020.

Verónica Villegas Garza

Feminista en construcción, Maestra en Administración Pública y docente universitaria, actualmente estudiante del Doctorado en Educación, Arte y Humanidades (UACH) becada por Conacyt con línea de investigación en historia e historiografía de la educación

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