Ciudad de México a 5 diciembre, 2025, 17: 28 hora del centro.
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Recuperar la rectoría del transporte

postal PP horizontal Daniel Sibaja

Una apuesta por la justicia social y la transformación

Por: Daniel Sibaja

Durante décadas, el transporte público en el Estado de México ha sido sinónimo de desigualdad, desorganización e indiferencia institucional. Con más de 17 millones de habitantes y un sistema históricamente concesionado, enfrentamos el enorme reto de transformar uno de los modelos de movilidad más complejos del país. Pero también tenemos una oportunidad histórica: recuperar la rectoría del transporte público como política de Estado y convertir la movilidad en un derecho garantizado para todas y todos.

Este esfuerzo no es aislado. Forma parte de una visión nacional impulsada por la Cuarta Transformación, que coloca al Estado como garante de derechos, combate la corrupción desde la raíz y promueve la justicia social como principio rector de gobierno. Como lo ha expresado la doctora Claudia Sheinbaum y lo ha reiterado la gobernadora Delfina Gómez, la movilidad no debe ser un privilegio, sino un derecho constitucional, guiado por los principios de austeridad, sustentabilidad, equidad y eficiencia.

Cinco claves para una transformación estructural del transporte

Durante el seminario que moderamos esta semana en el Instituto de Recursos Mundiales (WRI México), se compartieron cinco conceptos esenciales que guían esta nueva visión:

  1. Autoridades con capacidad técnica y recursos. No hay transformación sin instituciones sólidas y profesionales.
  2. Superar el modelo de hombre-camión. Las concesiones individuales generan caos, inseguridad y precariedad. Necesitamos empresas colectivas y profesionalizadas.
  3. Esquemas de riesgo compartido. Empresas operadoras con pagos por kilómetro y estándares de calidad, no por cantidad de pasaje.
  4. Recaudo centralizado en manos del Estado. Para aplicar subsidios, evaluar desempeño y garantizar transparencia.
  5. Financiamiento público. No es viable sostener un transporte digno solo con la tarifa. El Estado debe invertir para garantizar accesibilidad y equidad.

Estos principios, alineados con los valores de la 4T, reafirman que el transporte público no puede seguir bajo lógicas neoliberales.

Una nueva ley para una nueva rectoría

La nueva Ley de Movilidad marca un antes y un después. Nos permitió eliminar cobros injustos, como el de transbordos entre sistemas estatales y federales, y fortalece al Estado como ente rector del sistema de transporte.

También dio paso a la creación de la Red de Transporte Mexiquense, que nos permite operar rutas donde no hay interés privado, pero sí necesidad social. Porque la movilidad no debe ir donde hay negocio, sino donde hay gente que la necesita.

Plan Colibrí: 100 acciones para una agenda de movilidad con rostro social

El Plan Colibrí articula 100 acciones en 10 ejes estratégicos que priorizan la legalidad, la inclusión, la sostenibilidad y el bienestar. Entre los avances destacados:

  • Regularización de más de 400 mil unidades, mediante subsidios fiscales y una amplia campaña de emisión de licencias de conducir para el transporte público.
  • Eliminación del cobro de transbordos entre el Estado de México y la Ciudad de México, en puntos clave del Mexicable y en obras metropolitanas como el CETRAM Indios Verdes.
  • Creación de Movimex, la tarjeta de movilidad integrada que permite viajar en Metro, Mexibús, Mexicable, Metrobús y Cablebús.
  • Construcción de paraderos seguros y accesibles, con enfoque de género y seguridad.
  • Operación estatal de la Línea 3 del Mexicable, que ya no estará concesionada a intereses privados.
  • Inicio de la construcción de la Línea 3 del Mexicable, que conectará las partes altas de Naucalpan con la estación Cuatro Caminos de la Línea 2 del Metro.
  • Impulso al Mexibús eléctrico, con la primera línea 100 % eléctrica en el Estado.

De la informalidad a la transformación

Con el programa “Regularízate, no te cuesta”, otorgamos apoyos para que transportistas puedan actualizarse sin costo. Además, con el nuevo sistema digital de concesiones, combatimos décadas de prácticas corruptas.

Queremos empresas formales, con derechos laborales para conductores y operadores capacitados. Pasar del «hombre-camión» a corredores estructurados con control estatal no solo es eficiencia: es justicia social para quienes mueven al Estado todos los días.

Una cruzada por el transporte público digno

En el Estado de México hemos emprendido una Cruzada por el Transporte Público, con acciones concretas para erradicar la corrupción, recuperar el control institucional y mejorar la calidad del servicio. Esta cruzada no es un eslogan, sino una política integral:

  • Revocación de concesiones a quienes incumplen la ley o representan un riesgo para la ciudadanía.
  • Clausura de grúas y corralones que operaban con abusos e ilegalidad. Hoy, por primera vez, el Estado pone orden en este sector.
  • Línea de denuncia ciudadana del Plan Colibrí, que permite reportar abusos en tiempo real.

Durante años, el sistema de concesiones estuvo marcado por la opacidad, la discrecionalidad y los privilegios. Hoy, gracias al nuevo sistema de concesiones digitales, hemos eliminado intermediarios, combatido a los «coyotes» y sustituido al viejo y corrupto sistema PORTyS, marcando así el fin de una era de corrupción institucionalizada.

Este nuevo modelo no solo ordena el padrón, sino que da certeza jurídica y técnica tanto al Estado como a los operadores. Recuperar la rectoría es condición indispensable para construir un sistema justo, seguro y eficiente.

Este modelo público rompe con el paradigma de negocio que dominó el transporte por décadas. Apostamos por un esquema donde el Estado garantice servicio y calidad, no lucro.

El pulpo camionero no puede seguir marcando el rumbo

Uno de los grandes obstáculos para transformar la movilidad ha sido la captura histórica del transporte público por parte del llamado “pulpo camionero”. Durante años, este grupo de intereses logró operar con impunidad, presionando, bloqueando e imponiendo condiciones al margen de la ley.

En este gobierno dejamos algo muy claro: el transporte público no puede estar en manos de poderes fácticos, sino bajo la rectoría del Estado. La movilidad es un derecho, no una mercancía sujeta al chantaje o a los intereses de unos cuantos.

Tenemos diálogo con los transportistas y los consideramos aliados en esta transformación, pero el respeto a la ley es innegociable. El nuevo modelo que impulsamos pone orden, recupera el control institucional y protege al más importante de todos los actores: el Pueblo mexiquense, históricamente afectado por los abusos, la desorganización y la falta de reglas claras.

Recuperar la rectoría del transporte significa también acabar con la impunidad de quienes se beneficiaron de un sistema roto, y garantizar que el servicio se preste con calidad, legalidad y responsabilidad social. No más privilegios. No más desorden. Es tiempo de que el transporte público funcione como lo que es: una política social al servicio de la gente.

SITEM: un nuevo modelo público de transporte eléctrico

Uno de los cambios más profundos que estamos impulsando es la creación del Sistema Estatal de Transporte Eléctrico Mexiquense (SITEM). Este nuevo organismo permitirá al Estado operar directamente proyectos clave de movilidad eléctrica, con una lógica de servicio público.

Desde el SITEM:

  • Se operará la Línea 3 del Mexicable bajo gestión estatal, dejando atrás las concesiones privadas del viejo régimen.
  • Se pondrán en marcha nuevos corredores eléctricos en zonas estratégicas del Valle de México y Toluca.
  • Se contempla operar el futuro tren ligero, actualmente en fase de estudios técnicos y financieros.

Hacia un sistema intermodal, sustentable y seguro

Avanzamos hacia un modelo metropolitano de movilidad, intermodal, seguro y con enfoque ambiental. Hoy, con Movimex, millones de personas pueden transitar entre distintos sistemas sin barreras económicas ni tecnológicas.

  • Fortalecemos la seguridad mediante tecnología y supervisión en tiempo real, priorizando la atención al usuario y la prevención de incidentes.
  • Impulsamos la capacitación integral de operadores, promoviendo seguridad vial, atención al usuario y profesionalización del sector.
  • Avanzamos en electromovilidad, con corredores eléctricos y acciones para reducir emisiones contaminantes.

La movilidad también es una respuesta a la crisis climática, y estamos avanzando con una visión responsable y moderna.

Inclusión e igualdad: la gratuidad como elemento de combate a la vulnerabilidad

La gratuidad en los sistemas Mexicable y Mexibús, implementada en 2024 por el Gobierno del Estado de México, se alinea con la visión de garantizar el derecho a la movilidad, especialmente para quienes enfrentan condiciones de vulnerabilidad económica o física. Esta medida representa un mecanismo de inclusión efectiva que amplía la cobertura territorial, fortalece la red de transporte masivo y la consolida como infraestructura social estratégica.

A casi un año de operación, más de 11.8 millones de personas en situación de vulnerabilidad se han beneficiado de esta política, fortaleciendo la autonomía de sectores históricamente marginados: adultos mayores, infancias y personas con discapacidad.

Romper las barreras con una visión metropolitana de integración

La Zona Metropolitana del Valle de México enfrenta un punto de inflexión en la modernización de su sistema de transporte público, derivado de la implementación de proyectos de infraestructura de alta capacidad e integración modal.

La entrada en operación del Trolebús Elevado Chalco–Santa Marta constituye un hito técnico en materia de transporte masivo eléctrico, con un trazo de más de 18 km y capacidad para movilizar hasta 200 mil pasajeros diarios. Ha reducido los tiempos de traslado de 90 a 33 minutos mediante una operación segregada, con accesibilidad universal y cero emisiones locales.

De forma complementaria, la modernización del CETRAM Indios Verdes optimizó la conectividad intermodal, reduciendo hasta en un 95 % las distancias de transbordo entre sistemas como Metro, Metrobús, Mexibús y Cablebús, e incorporando un sistema tarifario integrado a través de la Tarjeta MI y Movimex. Estos proyectos, junto con la ampliación de corredores BRT, la electrificación de flotas y la renovación de nodos de transferencia, representan una mejora sistémica en la eficiencia, cobertura territorial e interoperabilidad tecnológica del transporte metropolitano, respondiendo a estándares contemporáneos de movilidad sostenible.

Sembrar los cimientos de una transformación estructural

El establecimiento de una movilidad eficiente, segura y sostenible en el Estado de México requiere un enfoque integral que articule planificación territorial, infraestructura estratégica, tecnología y regulación operativa. Nuestra meta es clara:

  • Consolidar corredores modernos y empresas operadoras profesionales.
  • Hacer de la movilidad una política de justicia social, no de rentabilidad.
  • Construir un sistema intermodal, metropolitano y sustentable.
  • Erradicar la corrupción y la discrecionalidad del viejo modelo de concesiones.

Como ha dicho el Presidente López Obrador: “No venimos a administrar, venimos a transformar.” Y como bien lo señala Claudia Sheinbaum: “Una ciudad justa se construye desde un sistema de transporte público de calidad.”

Conclusión: movilidad como política de igualdad

Desde el Estado de México, estamos demostrando que sí se puede transformar el transporte público. Con voluntad política y técnica, y con una visión de justicia social, sembramos las bases de un sistema moderno, eficiente, público y humano.

Este esfuerzo no es de una sola persona, es de todas y todos. Invitamos a transportistas, ciudadanía, academia y gobiernos a sumarse a esta cruzada. Porque el Pueblo mexiquense merece lo que durante años le fue negado: un transporte público digno, seguro y justo.


 @DanieSibaja_
Secretario de Movilidad del Estado de México

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