junio 13, 2021

Pluma Patriótica

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martes, 11 febrero, 2020
La ley y el aborto

La ley y el aborto

Cuando hablamos del aborto y las leyes que lo buscan controlar, solemos traer a cuento la pena máxima —la cual llega hasta los cinco años de prisión o la legalización en la Ciudad de México, pero poco se conoce sobre un apartado de la ley penal federal que reduce el número de años de prisión bajo ciertas circunstancias.

Considero pertinente citar el capítulo VI, artículo 332 de la ley penal federal mexicana, ya que no encuentro mejor manera de abrir el debate sobre el aborto y el control sistemático del comportamiento de la mujer.

Se impondrán de seis meses a un año de prisión, a la madre que voluntariamente procure su aborto o consienta en que otro la haga abortar, si concurren estas tres circunstancias:

I.- Que no tenga mala fama;

II.- Que haya logrado ocultar su embarazo, y

III.- Que éste sea fruto de una unión ilegítima.

Faltando alguna de las circunstancias mencionadas, se le aplicarán de uno a cinco años de prisión

Todos y cada unos de los incisos de este artículo refuerzan la imagen de mujer como puritana e intrínsecamente vinculada a la maternidad «legítima«. El fundamento legal de proteger la vida desde la fecundación muestra cierto nivel de contradicción cuando existe una paliativo específicamente diseñado para mantener el orden patriarcal. Como bien dice el sociólogo Antonio Azuela, las leyes no deben verse como algo neutro e imparcial, sino como un instrumento de control para mantener un orden social. La ley en este caso debe verse como un brazo del sistema que busca controlar, entre otras cosas, la sexualidad de la mujer y su rol de madre, lo que también significa su confinamiento al trabajo del hogar no remunerado y la reproducción social.

De acuerdo con GIRE, en México entre 2007 y 2016 se registraron 83 personas en prisión preventiva y 53 en prisión definitiva por este delito, de las cuales aproximadamente la mitad eran mujeres y la otra mitad el personal que asistió los abortos. Los estados con mayor número de mujeres privadas de su libertad son San Luis Potosí, Guanajuato y Baja California.

Es difícil no ver la injusticia de encarcelar una mujer por abortar, pero además es importante hacer notar que este tipo de leyes son ineficientes, pues no disminuyen la incidencia de abortos y sólo empeoran el problema de salud.

En este sentido, la nueva iniciativa de amnistía presentada por el gobierno federal busca liberar, entre otros grupos, a quienes están bajo rejas por haber abortado, es un paso hacia la construcción de un México más justo para las mujeres. Mediante esta iniciativa, el gobierno mexicano se ha posicionado a favor de los derechos, ya que está deshabilitando una parte del sistema que sostiene la dominación patriarcal mediante el sistema legal.

Ahora bien, el modelo de amnistía necesariamente tiene que venir acompañado, por lo menos, de la despenalización del aborto para que funcione, cuestión que se ha impulsado por varias legisladoras de Morena. Sin embargo, también es necesario buscar su legalización para que el servicio sea incorporado a los servicios de salud. De otra manera, las mujeres que no pueden pagar un servicio privado o viajar a la Ciudad de México a realizárselo, estarían siendo excluidas. De no tratarse desde esta perspectiva las mujeres seguirán realizando abortos en condiciones clandestinas que atentan contra su salud y su vida. El aborto no puede ser para unas cuantas, tiene que ser para todas.

Hay mucho por hacer, pero definitivamente se dio un paso en la dirección correcta.

NOTA
*La ley penal como mecanismo de control y otros temas relacionados, los abordo más a fondo en el cuaderno Aborto, maternidad y seguridad social.

Renata Turrent. Maestra en políticas públicas por UCLA con especialidad
en trabajo social y licenciada en economía por el Tecnológico de Monterrey.
Profesora de desarrollo económico y género en la UNAM y experta
en políticas públicas con enfoque feminista. Ha trabajado
en el desarrollo e implementación de programas
de reinserción para jóvenes privados de su libertad. 

@rturrent

Otros textos de la autora:

-Del feminismo al feminismo

-Que nos dejen de violar, que nos dejen de matar

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