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Lo que hay que saber sobre la

Lo que hay que saber sobre la despenalización del aborto

Mucho se ha hablado en las últimas dos semanas sobre la despenalización del aborto en México; sin embargo, existen cuestiones importantes que vale la pena analizar. Primero, que la despenalización es el primer paso, pero que es imperativo legislarlo para que los servicios de interrupción del embarazo puedan ser públicos. De no ser público, tal y como lo muestran los datos, las mujeres pobres se seguirán viendo orilladas a hacerlo de manera insegura, lo que genera no sólo un problema moral sino también un riesgo social. En segundo lugar, que los procesos locales y federales están y deben estar coordinados para evitar que, en un futuro, se obstaculice la legalización y la incorporación del aborto a los servicios de salud pública.

La despenalización en Oaxaca

La semana pasada, la LXIV legislatura del estado discutió y aprobó en lo general y lo particular la despenalización del aborto durante las primeras 12 semanas de gestación. Con 24 votos a favor (Morena, PT y diputadas independientes) y 10 en contra (PRI, PAN y PES), la iniciativa de las diputadas de Morena logró reformar el código penal estatal. Después de la votación la sesión tuvo que suspenderse por falta de orden, por lo que se pospuso la votación de la reforma al artículo 12 de la constitución local, la cual estipula que la vida humana empieza en la concepción. De no reformarse, se podrían desencadenar una serie de amparos e impugnaciones que entorpecerían el proceso de implementación.

La propuesta de despenalización a nivel federal

La propuesta de despenalización del aborto durante las primeras 12 semanas de embarazo, impulsada por cuatro diputadas federales de Morena, está por discutirse. De aprobarse, se reformaría la Ley General de Salud y el Código Penal Federal, lo que obligaría a la Secretaría de Salud a ofrecer el servicio en sus hospitales y facilitaría la incorporación del servicio a los demás sistemas de salud pública del país. Así mismo, dice que las instituciones públicas deberán estar obligadas a asegurarse de que exista personal médico dispuesto a realizar abortos; es decir, que la objeción de conciencia se garantice a nivel personal, pero no a nivel institucional.

Vale la pena recordar que de poco sirve que la interrupción del embarazo esté despenalizada si no se ofrece de manera pública. Todas y cada una de las aproximadamente 80 mujeres que mueren al año a causa de abortos inseguros son evitables, por lo que es indispensable que no sólo sea legal y seguro, sino también gratuito. De otra manera, el aborto sería un privilegio y no un derecho.

Durante la votación en Oaxaca, muchas pusimos nuestra esperanza en las diputadas que lo defendieron y liberamos nuestro nerviosismo apretando las manos de otras compañeras: como si así pudiéramos estar con todas las víctimas y sobrevivientes de la criminalización. Momentos después de esta histórica votación, las imágenes y videos de las feministas dentro y fuera del recinto, augurando en sus cantos que: «América Latina será toda feminista», inundaron las redes sociales y los medios de comunicación. Mientras veíamos a las compañeras festejar a kilómetros de distancia, nosotras desde lejos —emocionadas y conmovidas— pensábamos: será ley.

Renata Turrent. Maestra en políticas públicas por UCLA con especialidad
en trabajo social y licenciada en economía por el Tecnológico de Monterrey.
Profesora de desarrollo económico y género en la UNAM y experta
en políticas públicas con enfoque feminista. Ha trabajado
en el desarrollo e implementación de programas
de reinserción para jóvenes privados de su libertad. 

@rturrent

Otros textos de la autora:

-La ley y el aborto

-Del feminismo al feminismo

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