“Los poderes, las resistencias y las libertades no son iguales para todas las mujeres, ni para todos los hombres, son diferentes y cambiantes como lo son sus identidades; no dependen únicamente de las relaciones de género, sino del conjunto de relaciones sociales en las que están inmersas”
Gladys Dután Erráez
La Secretaría de la Mujer de Guerrero fue creada el 21 de abril de 1987, en 2022 se cumplirán 35 años de su existencia. En sus inicios, fue una institución con tintes asistencialistas, paso a paso comprendían sus titulares cuál era la función de la misma; en 2005, un equipo de mujeres (en su mayoría proveniente del Movimiento feminista guerrerense) asumió la responsabilidad de darle un giro a la SEMUJER, justo con enfoque feminista, lo cual marcó una nueva ruta para las politicas publicas con perspectiva de género.
La gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado Pineda, tiene experiencia en el trabajo con mujeres; ocupó el cargo de delegada de la SEMUJER en Acapulco durante varios años, lo cual es un buen pronóstico. Estará seguramente muy al pendiente del programa de trabajo de la Institución y su cumplimiento, igual que las diferentes organizaciones no gubernamentales. El compromiso que asume la gobernadora se percibe en sus primeras acciones, en el transcurso de esta semana en el municipio de Tlapa (región de La Montaña) se presentará un programa integral para prevenir y erradicar el matrimonio forzado, en colaboración con INMUJERES y ONU-Mujeres quienes coordinadamente aplicarán la estrategia.
Pero falta más, mucho más. Somos una entidad con dos alertas de género, con altos índices de violencia y de embarazo infantil y adolescente, una entidad donde se percibe la feminización de la pobreza (ya que esta aumenta la brecha de género, y la desigualdad de género provoca pobreza). Se necesita una visión que proyecte uno de los principios fundamentales de la Cuarta Transformación: terminar con la discriminación de los grupos vulnerados por la pobreza, por la violencia y muchos de estos universos están compuestos por las mujeres y las niñas. La Secretaría de la Mujer de Guerrero tendría que centrar sus esfuerzos en primera instancia para erradicar la violencia contra las mujeres y la discriminación en cualquier lugar y en cualquier ámbito.
Otra parte fundamental será hacer alianza con las OSC (organizaciones de la sociedad civil), sobre todo feministas, ya que es vital visibilizar el trabajo y los logros hasta ahora obtenidos por el movimiento amplio de mujeres en la entidad. Pueden aportar a crear, supervisar y evaluar los planes y programas de la institución para tenerlas como aliadas en el arduo trabajo de la erradicación de la violencia y discriminación contra las mujeres en Guerrero.
Es deseable que la Secretaría promueva un diagnóstico de las mujeres, contar con datos e información desglosada por sexo (etario, ocupación, tipos de violencia, etc.) para tener un panorama más claro de cómo se encuentra la situación de las mujeres en las siete regiones y poder ejecutar acciones concretas para acercarnos a la igualdad sustantiva (“La igualdad sustantiva supone la modificación de las circunstancias que impiden a las personas ejercer plenamente sus derechos y tener acceso a oportunidades de desarrollo mediante medidas estructurales, legales o de política pública” definición de la CEDAW)
Finalmente, será necesario transparentar los recursos tanto federales como estatales y recurrir a convocatorias públicas para su ejercicio en los programas de capacitación e investigación y, sobre todo, apuntalar todo el trabajo gubernamental con la voluntad política de alcanzar la equidad entre mujeres y hombres. Es vital realizar acciones que promuevan la integración de la perspectiva de género en la administración pública estatal y en los municipios de la entidad. El fin último sería el compromiso y la responsabilidad de brindar una sociedad equitativa, realizar estrategias que favorezcan la igualdad de oportunidades, implementar acciones positivas para eliminar las desigualdades, contribuir a la paridad en la participación de hombres y mujeres en las instituciones políticas, sociales, administrativas y judiciales que nos permitirían alcanzar la equidad entre hombres y mujeres.





