Pluma Patriótica

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Todo lo que se ganó

El domingo 1º de agosto, siete millones de personas salieron a expresar a través de las urnas si querían —o no— que se esclarecieran las decisiones políticas de los actores del pasado. Esta fue la primera Consulta Popular implementada en el país y sin duda pasará a la historia también como el ejercicio por la memoria, la verdad y la justicia más grande y popular que se ha vivido en México.

En los meses previos al día de la consulta, miles de ciudadanos y ciudadanas hicieron una campaña que reivindicaba la justicia transicional; se realizaron movilizaciones, eventos, pintas, performances, discusiones y debates que nos recordaron, que en sexenios anteriores ocurrieron crímenes como los de Aguas Blancas, Atenco, Ayotzinapa, Guardería ABC, Tlatlaya, entre otros. Y en esta campaña los compañeros y compañeras no solo narraron, expresaron y politizaron: nos contagiaron de indignación.

A pesar de que el porcentaje de votación no sería vinculante para que esclarecer los crímenes del pasado (recordemos que se necesitaba la participación del cuarenta por ciento de la lista nominal para eso y sólo alcanzamos el 7.5), la población ganó mucho: memoria, politización y movilización. Quienes apoyamos la campaña ganamos otras tantas cosas como compartir espacios con compañeros de lucha, así como escuchar a las víctimas y acompañarlas.

Entonces, después de la consulta ¿qué se ganó en concreto? Que le contáramos a nuestra familia lo que sucedió en Atenco, que narráramos lo que pasó en Ayotzinapa: nosotras ganamos cuando transmitimos memoria y, sobre todo, sed de justicia. También triunfamos porque más de siete millones de personas salieron a votar a pesar de la campaña de desinformación y de que se redujeron las mesas de votación en casi un 70% en comparación con la elección pasada, y otras ni siquiera se instalaron. Ganamos porque más del 95% votó por el sí. Esto significa que la lucha por la dignidad y la justicia es un sentimiento latente y fuerte en el Pueblo.

En la campaña por la consulta acompañamos la voz de las víctimas de tantos crímenes cometidos por mandato de las élites políticas del pasado. Y ahora lo que sigue es no soltar la campaña y el acompañamiento, porque la 4T asumió la responsabilidad de alcanzar la verdad y porque la lucha por la dignidad y la justicia no se agota en las urnas. Quien diga que la Consulta fue un fracaso o es ciego o es mezquino.

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