Ciudad de México a 10 febrero, 2026, 6: 36 hora del centro.
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Un recadito

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Diosito santo:

Espero que sigas al pendiente de nosotros, aunque siento que nos has tenido muy abandonados últimamente (bueno, durante 7 años) y ya estamos en nuestro límite. Nos urge renacer. Nos urge resurgir y tener un partido de verdad, que no tenga que esconderse en las faldas de cualquier organización. Nos pusimos los chalecos amarillos y no resultó. Nos pusimos de rosa y tampoco. Nos pusimos feministas y nos cacharon y lo de la Generación Zeta fue muy humillante. Hasta Xóchitl se enoja cuando le dicen que fue candidata del PRIAN. No le gusta que le digan eso, aunque sabe que todo el mundo lo sabe. Bien raro. Pero ya no podemos más. 7 años de ver cómo pasa el dinero del gobierno despilfarrado en millones de cosas que no significan nada, absolutamente nada, para nosotros. O sea, para esta familia y sus amigos del club. O para los amigos que teníamos en el gobierno. O para los amigos de la política, de los medios, de las empresas y así. O para los intelectuales y políticos más importantes y preparadísimos de este país o de otros países amigos que siempre estuvieron con nosotros (España, cómo te extraño). 7 años sin contratos. Sin una visión de futuro (para mi familia). Sin planes. Sin vacaciones pagadas. Sin un avión presidencial decente. Sin las fiestonas. Sin los regalazos. Sin privilegios, pues. ¿Por qué, de tantos países que hay, diosito nos mandó a estos aquí? ¡Vivíamos super tranquilos! ¡Aquí no pasaba nada! Todo el mundo estaba disfrutando sus cosas, y el que no tenía por qué disfrutar, lo asumía como si nada, ¡era muy natural! ¡Hoy es tremendo! ¡Todo el mundo está pendiente de todo! Que si van a haber trenes, que si ya construyeron otro hospital, que si ya llegaron las medicinas, que si van a hacer carreteras, o sea, son una bola de interesados que nomás piensan en sus cosas y no tienen altura de miras. No nos ven a nosotros, igual que no ven la angustia que está viviendo Ricardo, o una Denisse que era un pilar de la comentocracia y hoy nadie la pela, ni cuando baila.  Hay mucha mezquindad en México ¿Qué nos pasó, diosito? No reconozco este país que en 7 años ya es otro. ¿Y cómo fue eso? Si con Fox no cambió nada, ni con Felipe ni con Enrique. Entonces: cómo fue que nos abandonaste tanto diosito, que hasta con una pandemia estos salieron adelante y ahora nos amenazan con dejarnos sin dinero y sin pluris, o sea, ¡sin nuestra columna vertebral!

¡Quiero la vida que teníaaaaaaa!

PD: si no cambias me voy a volver evangelista.

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