Tras el llamado del Fiscal General, Gertz Manero, para la apertura del presunto campo de exterminio en Jalisco, colectivos y medios de comunicación—locales, nacionales e internacionales—acudieron al sitio con la esperanza de esclarecer la verdad. Sin embargo, al ingresar, se encontraron con un rancho acordonado y un recorrido guiado que más parecía una exhibición montada, en la que el gobierno emecista intentó ocultar su negligencia y sus vínculos con el crimen organizado, antes que un esfuerzo genuino por la justicia. Para decepción de los conservadores, ningún medio consignó crematorios. Se cayó la narrativa de la derecha, no hay «rancho de exterminio» en Jalisco.

CDMX: CAPITAL DEL AMOR
Más de dos mil parejas diversas unieron sus vidas en una boda colectiva histórica en el Auditorio Nacional. La Ciudad










