La presencia de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en la cumbre del G7 marca un momento relevante para la política exterior mexicana. Aunque México no pertenece formalmente al grupo, su participación —a invitación expresa del gobierno canadiense— refleja el reconocimiento internacional del país como actor estratégico en América del Norte y como una economía con creciente influencia global.
Más que un gesto protocolario, esta invitación abre un espacio valioso para que México se integre a las discusiones clave del orden mundial: seguridad, migración, comercio y cambio climático.












