Pemex: el interés detrás del d

Pemex: el interés detrás del discurso de eficiencia

Si usted tuvo la suerte y el tiempo de leer ayer a los columnistas de El Soberano, no pudo sino acusar la presencia de una noción: no existe tal cosa como la neutralidad intelectual y ello se expresa en terrenos más amplios que los que normalmente (y convenientemente) se asignan a la deliberación ideológica y a la actividad política. Así como la ciencia es un instrumento de conocimiento que no está desprovisto de una posición frente a la realidad, el periodismo parte de un encuadre que, como bien anota Héctor Gutiérrez Trejo, hace política. No aceptarlo es, en el mejor de los casos, ingenuo; y en el peor, deshonesto.

Y no hay otra forma de entenderlo sino contextualizando aquello que recubre cada tema explicado sólo a través de números o información que pretenda venderse como puro, sin un antes, un después y un derredor. Ayer Víctor Arámburu hizo un gran trabajo al respecto, cuando explicó las diferencias entre la aplicación de políticas sociales universales y focalizadas (si no lo ha leído, hágalo aquí).

Otro tema en el que pretende también establecerse la dicotomía: pureza técnica versus ideología, escondiendo intereses facciosos, es el de la política energética. Lo que está detrás es la oposición de dos proyectos distintos que atienden, también, a propósitos distintos. Uno de esos proyectos hoy intenta presentar como alternativa al plan de rescate a Pemex políticas que no se aplicaron nunca durante su administración y que pretenden ser usadas como escaparate de lo que fue un auténtico saqueo.

Así, por ejemplo, Marko Cortés y el panismo en general solicitan la cancelación del proyecto de Dos Bocas y piden que, en cambio, se priorice la producción de petróleo y la optimización de las refinerías ya existentes, cuando durante los mandatos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto se abandonó tanto la producción como la refinación de petróleo en la infraestructura disponible1, al mismo tiempo que creció el endeudamiento de la paraestatal. Hoy, al hablar con supuestos criterios de eficiencia sobre el descalabro financiero que supondría, en palabras del panismo, la construcción de Dos Bocas, omiten hablar del desfalco que durante esos dos sexenios se llevó a cabo en manos del propio gobierno, vendiendo la idea de que era más barato importar combustible porque así convenía a quienes formaron parte del entramado de negocios que es cada día más claro para la opinión pública.

¿A qué eficiencia se refiere entonces el PAN? No existen números solos. Existen dos proyectos y uno de ellos está apenas en construcción.

NOTA

1 Según datos de Pemex, entre 2006 y 2018 la producción de crudo se redujo de 3 mil 256 barriles diarios a mil 823. Igualmente, el proceso de refinación reportaba en 2006 mil 284 barriles por día contra 612 en 2018. En cuanto a la deuda, ésta se incrementó de 967 mil millones de pesos en 2006 a 2 billones 123 mil millones en 2018.

 

Azul Alzaga Magaña. Analista política y social, politóloga del CIDE
y fundadora de la Asociación Civil Observatorio de la Justicia A.C.
Actualmente es colaboradora de Milenio como columnista invitada
en temas políticos, en materia de comunicación, seguridad y justicia,
así como co-conductora del noticiero dominical de las 22:00
y del segmento de entrevistas
La conversación

@azulalzaga

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