Debido a las malas gestiones por parte de las autoridades locales, al estado de Nuevo León le quedan quince días de agua.
El gobierno de Samuel García anunció que las presas Cerro Prieto y La Boca podrían suministrar tan solo dos semanas más del líquido vital.
Lo más grave es que las temperaturas se siguen acercando a los cuarenta grados centígrados y el mandatario emecista continúa urgiendo a la población a consumir cada vez menos.
Entre las medidas que se han implementado destacan la disminución en la cantidad de agua destinado al plan agua para todos y cortes prolongados en la zona metropolitana de Monterrey.
Este lunes comenzó la reducción de agua al mínimo dentro del horario de 6 de la tarde a 6 de la mañana.
La población más afectada con los cortes, como siempre, es la que menos tiene. Se habla hasta de un cincuenta por ciento de la población la que se ha estado quedando sin agua, principalmente los habitantes de zonas rurales y alejadas



