Sueños Guajiros.
El diputado local, Luis Alfonso Silva Romo, de tanto autodenominarse entre sus compañeros como “el diputado joven”, ya hasta se la creyó. Nos dicen que este legislador de 43 años de edad, se cree joven y la carta fuerte para ocupar la titularidad del Instituto de la Juventud del estado de Oaxaca (INJEO). Ni duda cabe que el ADN político pesa, ese gusto por las militancias partidistas –primero MC, luego PAN- no le permite ser objetivo. Al margen de lo irrisorio que resulta su pretensión, él es sabedor que no está en los ánimos. Más le funcionaría trabajar en la disciplina y construir confianza. Todo se sabe señor diputado.
Solo es un Florero
José Ángel Díaz Ortega, secretario de la contraloría del gobierno del estado, transitó este sexenio sin pena ni gloria. Llegó al cargo sin tener el perfil profesional para esta importante responsabilidad, presumió su relación con la desleal Irma Eréndira Sandoval y otros funcionarios de la fiscalización federal, pero la verdad es que siempre estuvo superado por sus subalternos que controlaron la dependencia. Ahora este impresentable personaje pretende confundir haciéndose pasar por un conocedor de los procesos de transición, cuando todos dominan su función decorativa y su tolerancia a la corrupción. Esta es una de las áreas claves en coyunturas como ésta, en poco abona este personaje a la transparencia que debe existir en el proceso de transición que se avecina.
A todo vapor…
Jesús Romero, siempre cercano al gobernador electo, se ha convertido en uno de los pilares de su equipo. Desde luchas históricas juntos hasta la victoria del proyecto, hoy está concentrado, en el intenso recorrido que se hace por el interior del estado, en darle puntual seguimiento a las solicitudes de gestiones que fue planteada en campaña.
La gira de agradecimiento está siendo un éxito. Pueblos y comunidades la reciben con alegría y cariño. Ejercicios como éste, muestran el rostro de lo que será el nuevo gobierno que marca un hito en la política oaxaqueña, pues la vieja política elitista y distante quedará en la historia.



