A unas horas del proceso de renovación en la cabeza del Poder Judicial, el Presidente Andrés Manuel López Obrador adelantó que reconocerá al elegido para reemplazar al Ministro Arturo Zaldívar como Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, sea quien sea el ganador de la votación interna.
Desde Palacio Nacional, el Primer Mandatario aseguró que no tiene injerencia en la elección y dejó en claro que quien encabece al Máximo Tribunal será reconocido institucionalmente; aunque sostuvo que en el Poder Judicial prevalecen las inercias del antiguo régimen de corrupción e influyentismo. Incluso advirtió que desde el conservadurismo presionan para que quien quede sea “el Ministro más rico”.
“Hay que esperar lo que decidan libremente los ministros y también institucionalmente, porque ni modo que vamos a declararle la guerra al Poder Judicial, institucionalmente el que quede será reconocido porque somos autónomos, somos independientes y tiene que haber colaboración porque por encima de todo está el Pueblo de México”, apuntó.
En tanto, cuestionó cuál es el candidato favorito del bloque conservador, luego de que se le acusara a su Gobierno de intentar presionar en favor de la Ministra Yasmín Esquivel, envuelta recientemente en polémica:
“¿A quién quieren los del antiguo régimen? Ya lo dije, al más rico, al más rico…”, dijo AMLO en referencia al Ministro Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, titular del Servicio de Administración Tributaria (SAT) durante el espurio Gobierno de Felipe Calderón. Acusó que en su periodo fue el auge de las factureras y la condonación de impuestos, y recordó que “ese Ministro fue, antes de ser funcionario público, encargado de un despacho fiscal que defendía a empresas extranjeras”.
“Entonces, como imaginaron que la Ministra Yasmín era —en la mentalidad autoritaria que tienen estas personas— la designada por el Presidente, pobre abogada Yasmín, toda una guerra de potentados, medios de información, columnistas, intelectuales del régimen vendidos y alquilados, pero una lanzada en contra de la señora”, lanzó.
López Obrador expuso que durante el periodo de Zaldívar Lelo de Larrea el Poder Judicial avanzó en su transformación; sin embargo, quedaron enormes pendientes, pues durante décadas prevaleció la falta de convicciones, ideales y principios.
“El Poder Judicial está secuestrado como estaba secuestrado el Poder Ejecutivo”, aseveró. Entonces esa va a ser la labor hacia adelante, continuó: “liberar el poder judicial, que jueces, que magistrados, que ministros internalicen lo que es la justicia, porque parece paradójico o contradictorio, pero no tienen claro o no tienen sentimientos, emoción social, en favor de la justicia”.
“El Poder Judicial se fue eclipsando con el dinero, el poder económico eclipsó casi por completo al Poder Judicial, entonces sí hace falta una renovación profunda”, sentenció el Presidente.



