Jesús “El Rey” Zambada, hermano de Ismael “El Mayo” Zambada y excabecilla del Cártel de Sinaloa, aseguró entregar en 2006 a Genaro García Luna, entonces secretario de Seguridad Pública, 5 millones de apoyo para proteger a la organización.
Frente al jurado de la Corte Federal de Brooklyn, Nueva York, el narcotraficante aseguró que la coordinación con el exfuncionario panista fue clave en la expansión del cártel, “y que acumulara poder en el país”; toda vez que la entrega de dichos recursos fue para ratificar su respaldo.
El dinero, narró “El Rey”, se entregó en dos encuentros, ambos en el restaurante Campos Elíseos, en Paseo de la Reforma, Ciudad de México. El primero, donde se pactó un pago de 3 millones de dólares, supuestamente del bolsillo de Zambada, los billetes se acomodaron en un portafolio y una “maleta similar a la que usan los deportistas, negra y grande”.
Jesús “El Rey” Zambada confirma que entregó 2 pagos a Genaro García Luna en el restaurante Champs-Élysées. Los encuentros eran coord. por abogado Óscar Paredes.
– Primer pago de $3 mdd
– Segundo pago de $2 mdd
Afirma que con García Luna el Cártel de Sinaloa creció como nunca. pic.twitter.com/FscRFm8ztl— Jesús García (@JesusGar) February 13, 2023
El entonces líder del Cártel de Sinaloa no quería ser reconocido por García Luna y esperó en un bar, bajo el restaurante, mientras Óscar Paredes, abogado cercano al gobierno calderonista y enlace con la banda criminal, se reunía en privado con el funcionario.
“Yo vi a García Luna y dos personas más llegar y subir, y 15 minutos más tarde salir con las maletas en donde estaba el dinero”, reveló Zambada.
Explicó que la segunda reunión fue tres semanas después con la entrega de los otros dos millones de dólares. La única diferencia a la anterior es que García Luna increpó la reunión entre Paredes y Zambada, presentándose con el narcotraficante.
“Él me dijo que mucho gusto y yo le dije lo mismo, pero luego me fui y se quedaron reunidos los demás. Yo puse el dinero pero no quería que me reconocieran porque no quería terminar investigado y en las listas de los más buscados”, afirmó.
A cambio, el apoyo de la extinta Secretaría de Seguridad Pública consistía en que “no hubiera detenciones, ni operativos y pudieran seguir trabajando”.
Las declaraciones son consecuentes con lo narrado durante el juicio por el agente especial de la DEA, Miguel Madrigal, quien señaló que en aquél entonces tenían datos de inteligencia sobre reuniones para entregar sobornos en el Campos Elíseos; sin embargo, no se pudo corroborar por la falta de cámaras de seguridad.



