Para el Presidente Andrés Manuel López Obrador el juicio contra Genaro García Luna, secretario de Seguridad de Felipe Calderón (2006-2012), en Estados Unidos es una “llamada de atención” para la justicia en México; toda vez que, dijo, debió haber sido juzgado en nuestro país.
Durante ‘la mañanera’, el Primer Mandatario sostuvo que existían los elementos necesarios para que el encargado de la seguridad del país durante el último sexenio de Acción Nacional fuera procesado en México; sin embargo, prevalece la desconfianza en el Poder Judicial.
“Sí y es una llamada de atención para la justicia mexicana porque se debió juzgar aquí, nosotros tuvimos elementos, se presentaron, ya lo habían detenido, pero sobre todo la desconfianza —ya no tanto ahora en el Ejecutivo sino la desconfianza que hay en el Poder Judicial”, indicó.
Asimismo, reiteró que “el Poder Judicial necesita reformarse”.
López Obrador destacó como emblemático el caso del narcotraficante Caro Quintero, en donde la justicia mexicana es capaz de liberar a criminales; “tenemos que cuidar eso, cómo lo sueltan y ya después cambian”.
De la misma manera, cuestionó que la esposa de Genaro García Luna haya quedado fuera de las sanciones por un fallo del Poder Judicial.
Por ello, reveló, “estoy pidiendo a la presidenta de la Suprema Corte, (Norma Piña Hernández), a los ministros de la Corte, a los consejeros de la judicatura que tienen la función de vigilar el buen comportamiento de jueces, magistrados, ministros, que informen”. “Se quedan callados”, cuestionó.
Mencionó finalmente que continuarán trabajando desde el Ejecutivo para limpiar de corrupción; aunque “hay que seguir limpiando los poderes en su conjunto, pero vamos bien, vamos muy bien”.



