La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, enfrenta serias acusaciones de desinformación y manejo dudoso de las finanzas estatales, al atribuir falsamente a su antecesor, Javier Corral, una deuda pública de 75 mil millones de pesos y posteriormente declarar una reducción inexistente de la deuda estatal en un 15%. Estas afirmaciones, repetidas por voceros y medios afines al gobierno estatal, chocan con los datos oficiales que muestran una realidad diferente. El Universal destapó el velo de estas falsedades al informar que ni Campos Galván ni su gobierno han logrado demostrar la veracidad de sus afirmaciones, manteniendo la desinformación.
La situación se complica aún más con las declaraciones recientes del Gobierno del Estado, que en diciembre de 2023 y enero de 2024 afirmó haber reordenado las finanzas estatales, contradiciendo los informes oficiales de la Secretaría de Hacienda. Estos informes desmienten cualquier reducción de la deuda, evidenciando un aumento en la carga financiera de la entidad. Además, se reveló que la administración de Campos Galván no solo ha ocultado la contratación de nueva deuda pública a largo plazo, sino que también ha aumentado significativamente la deuda estatal, superando los 52 mil millones de pesos sin contar los créditos a corto plazo.
Estos hechos destacan porque evidencian que el gobierno de María Eugenia Campos no solo miente y oculta la verdad a la población de Chihuahua, sino que con sus acciones constituye una enorme traición a la confianza del Pueblo chihuahuense. Asimismo, la manipulación de la información y la contratación de nueva deuda sin transparencia revelan una gestión financiera cuestionable, que contrasta fuertemente con el discurso de austeridad y honestidad promovido por el proyecto de la Cuarta Transformación. La realidad financiera de Chihuahua, lejos de mejorar bajo la gestión de Campos, parece seguir un camino de endeudamiento y opacidad, comprometiendo el futuro económico del estado y la integridad de su gobierno.



