El hallazgo del cuerpo sin vida del juez federal Everardo Maya Arias ha vuelto a encender las alarmas sobre los vínculos entre el Poder Judicial y los intereses del crimen organizado. Maya fue encontrado el pasado domingo 15 de junio dentro de una camioneta blanca, en un camino de terracería cerca del panteón de Santa Cruz Cuauhtenco, en Zinacantepec, Estado de México.
El cuerpo presentaba un disparo en la cabeza y, a su lado, había un arma de fuego. Hasta ahora, las autoridades no han determinado si fue un suicidio o un asesinato, por lo que el caso sigue bajo investigación.
Aunque ya no ejercía como juez activo, su nombre no ha sido ajeno a la polémica. Maya Arias fue juez tercero de distrito en materia de amparo y juicios federales en el Estado de México. En 2019, fue señalado por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador como uno de los juzgadores que presuntamente favorecían a intereses oscuros, en un contexto de denuncia por corrupción en el Poder Judicial.
Entre sus fallos más controversiales está el amparo concedido a José Luis Abarca, exalcalde de Iguala implicado en la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, así como una suspensión definitiva otorgada a Ovidio Guzmán, hijo de “El Chapo”, para frenar una orden de aprehensión.



